Sección 45: El ISSEG mantiene fortaleza financiera, pero sus retos actuariales exigen vigilancia y decisiones oportunas

Guanajuato, Guanajuato.- Ante la información publicada recientemente sobre la viabilidad financiera del fondo de pensiones del Instituto de Seguridad Social del Estado de Guanajuato (ISSEG), como Secretario General de la Sección 45 del SNTE e integrante del Consejo Directivo del Instituto, considero indispensable hablar con claridad, responsabilidad y sustento técnico.

Las y los derechohabientes tienen derecho a conocer la situación de su Instituto sin interpretaciones que generen alarma, pero también sin minimizar los desafíos que deben atenderse para garantizar su fortaleza en el largo plazo.

Los indicadores financieros actuales, analizados en su conjunto, no permiten sostener que el ISSEG enfrente hoy una situación de insolvencia o incapacidad para cumplir con sus obligaciones. Al mismo tiempo, los estudios actuariales sí advierten presiones de largo plazo que requieren seguimiento permanente y decisiones oportunas.

Los informes públicos del Instituto muestran indicadores relevantes de crecimiento y fortaleza financiera. De acuerdo con los montos publicados en información oficial del Gobierno del Estado de Guanajuato y del propio ISSEG, el patrimonio del Instituto pasó de aproximadamente 31 mil 499 millones de pesos en 2022 a 42 mil 121 millones en 2025, lo que representa un crecimiento cercano al 34%. En el mismo periodo, la cartera de inversiones pasó de aproximadamente 23 mil 345 millones de pesos a 30 mil 30 millones, un incremento aproximado del 28.6%. Estos datos muestran una evolución positiva tanto del patrimonio como de los recursos invertidos del Instituto.

A ello se suma el desempeño de las unidades de negocio del Instituto. En el caso de Farmacias ISSEG, la utilidad neta pasó de aproximadamente 25.5 millones de pesos en 2013 a 338 millones en 2024; es decir, en ese periodo la utilidad anual se multiplicó por más de 13 veces. Entre 2013 y 2024, las utilidades netas acumuladas de las farmacias suman aproximadamente 2 mil 309 millones de pesos.

Estas cifras son relevantes y deben conocerse, pero también deben interpretarse correctamente: la fortaleza financiera que muestran los indicadores actuales no elimina los retos actuariales de largo plazo. Del mismo modo, una reducción en el horizonte de suficiencia actuarial no significa, por sí sola, que el Instituto sea actualmente insolvente o que no pueda cumplir con el pago de las pensiones.

¿Qué significa que cambie el horizonte de suficiencia actuarial?

Uno de los datos que mayor inquietud ha generado es la modificación de la proyección de suficiencia actuarial de 2095 a 2065.

Es importante explicar con claridad qué significa.

Una proyección actuarial es una estimación de largo plazo. Se construye considerando, entre otros factores, cuántas personas aportan al sistema, cuántas se jubilan, durante cuánto tiempo deberán pagarse las pensiones, el comportamiento de los salarios, las características demográficas de la población derechohabiente y el rendimiento que generan los recursos del fondo.

Por ello, que una proyección pase de 2095 a 2065 no significa que el Instituto haya perdido treinta años de recursos, ni que actualmente carezca del dinero necesario para cumplir con sus obligaciones.

La actualización realizada en 2024 incorporó nuevas hipótesis biométricas y demográficas que modificaron de manera relevante las proyecciones de largo plazo. Entre las variables consideradas se encuentran la mortalidad y longevidad de la población derechohabiente, la invalidez, las jubilaciones esperadas y la rotación de las personas afiliadas.

Con estas actualizaciones, la proyección correspondiente al escenario de un rendimiento real del 4% se ubicó en 2065, horizonte que se mantiene en el estudio actuarial 2025.

También es fundamental señalar que no existe una sola fecha de suficiencia. Los propios estudios actuariales presentan distintos escenarios dependiendo de las hipótesis utilizadas y del rendimiento real que obtenga el fondo.

Por ello, desde nuestra representación sindical hemos sostenido que la información debe presentarse de manera integral, explicando los escenarios favorables, intermedios y conservadores, así como las variables que pueden modificar las proyecciones. Tomar únicamente una fecha, sin explicar cómo se obtiene y qué significa, puede generar una interpretación incompleta de la situación del Instituto.

Sí existen retos y deben atenderse

También debemos reconocerlos con absoluta responsabilidad.

El número de jubiladas, jubilados y pensionados ha crecido más rápidamente que la población trabajadora activa. Al mismo tiempo, una mayor longevidad implica que las pensiones pueden pagarse durante periodos más prolongados.

A ello se suman el comportamiento de los salarios, las nuevas jubilaciones, la evolución de las cuotas y aportaciones, la rotación de las personas afiliadas y los rendimientos de las inversiones. Todas estas variables tienen efectos sobre las obligaciones futuras del sistema.

Por ello, el crecimiento patrimonial actual constituye una fortaleza, pero no sustituye la necesidad de una vigilancia actuarial permanente ni de tomar decisiones oportunas.

Nuestra lectura debe ser integral: el ISSEG mantiene actualmente fortalezas financieras importantes, pero las proyecciones actuariales advierten retos que deben atenderse con responsabilidad, anticipación y sustento técnico.

Nuestra posición es clara y contundente: ni generar alarma ni minimizar los retos.

El ISSEG es patrimonio de sus derechohabientes

Como organización sindical, nuestra primera responsabilidad es defender los derechos de las trabajadoras y los trabajadores de la educación, así como de nuestras compañeras y compañeros jubilados y pensionados.

Nuestra participación en el Consejo Directivo del ISSEG no sustituye nuestra responsabilidad sindical; por el contrario, nos obliga a ejercerla con mayor rigor.

Desde la Sección 45 continuaremos dando seguimiento a la evolución financiera y actuarial del Instituto, revisando sus indicadores y exigiendo que la información sea suficiente, transparente, comprensible y accesible para todas y todos los derechohabientes.

La transparencia no consiste únicamente en publicar estudios o presentar cifras. Significa también explicar qué representan esos datos, cuáles son sus implicaciones y qué escenarios pueden presentarse en el futuro.

Consideramos indispensable que los estudios actuariales continúen actualizándose periódicamente, que sus resultados sean explicados con claridad y que cualquier decisión relacionada con la sostenibilidad del Instituto tenga sustento técnico y coloque en el centro la protección de los derechos de las y los trabajadores.

El ISSEG es patrimonio de sus derechohabientes y así debe entenderse, cuidarse y defenderse.

No vamos a esperar a que las presiones actuariales del futuro se conviertan en problemas financieros. Nuestra obligación es anticiparnos, vigilar, exigir transparencia y participar responsablemente en la toma de decisiones.

Desde la Sección 45 mantendremos una postura firme: cuidar la viabilidad presente y futura del ISSEG sin poner en riesgo los derechos de las trabajadoras y los trabajadores, jubilados y pensionados.

Ese es nuestro compromiso y esa seguirá siendo nuestra responsabilidad.

MTRO. JUAN RIGOBERTO MACÍAS VIDALES

SECRETARIO GENERAL DE LA SECCIÓN 45 DEL SNTE

INTEGRANTE DEL CONSEJO DIRECTIVO DEL ISSEG