Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria expresó su desacuerdo con la actuación policial y solicitó al Gobierno estatal que aclare las circunstancias en las que se produjeron las detenciones, así como el posible uso de agua y gases lacrimógenos contra los manifestantes.
Sheinbaum sostuvo que las autoridades deben distinguir entre las acciones destinadas a contener una situación de riesgo y aquellas que pueden constituir represión. Al mismo tiempo, señaló que las manifestaciones tampoco deben derivar en actos violentos.
La protesta se realizó el domingo en Guadalajara y fue convocada para exigir soluciones a la crisis del agua que afecta a distintos hogares de la ciudad. Desde enero, vecinos han denunciado episodios recurrentes de agua con mal olor y coloraciones inusuales en sus viviendas, sin que, según sus testimonios, el problema haya quedado resuelto.
De acuerdo con cifras oficiales de las autoridades locales, alrededor de 4 mil 500 personas participaron en la movilización. Las organizaciones convocantes, en cambio, estimaron una asistencia superior a 10 mil personas.
Reportan 39 detenidos y 28 policías heridos

Las cifras difundidas por la policía estatal indican que 39 personas fueron detenidas durante los incidentes: 21 hombres y 18 mujeres. De ese total, diez ya habían sido liberadas al momento del reporte.
Las autoridades también informaron que 28 policías resultaron heridos, dos de ellos de gravedad. Por su parte, organizaciones y participantes en la movilización denunciaron presuntas detenciones arbitrarias.
La exigencia de Sheinbaum de hacer públicos los nombres de las personas detenidas busca que el Gobierno de Jalisco informe sobre la situación de quienes fueron arrestados y las razones de su intervención.
Los hechos ocurrieron frente a Casa Jalisco, donde policías bloquearon el acceso al inmueble y se registraron enfrentamientos con algunos manifestantes. Durante el operativo se habría utilizado agua y gases lacrimógenos para dispersar a las personas congregadas.
Lemus afirma que un grupo violento alteró la protesta
Tras los señalamientos de la presidenta, Pablo Lemus publicó un mensaje en video en el que defendió la actuación de los elementos de seguridad y aseguró que la manifestación cambió de carácter con la llegada de un grupo que describió como violento.
Según la versión del gobernador, alrededor de 400 personas encapuchadas se incorporaron a la movilización y portaban objetos como piedras, tubos, martillos, palos con clavos y bombas de gas. Lemus afirmó que integrantes de ese grupo agredieron a mujeres policías encargadas de resguardar la protesta y un inmueble destinado al descanso de personas adultas mayores, ubicado junto a Casa Jalisco.
El mandatario señaló que los enfrentamientos se prolongaron durante aproximadamente tres horas y expresó su respaldo a los policías lesionados durante el operativo.
No obstante, Lemus también informó que ordenó revisar las grabaciones de los hechos para investigar el comportamiento de los elementos policiales y sancionar cualquier posible exceso en el uso de la fuerza.

La revisión de los videos y las explicaciones oficiales serán relevantes para esclarecer cómo comenzaron los enfrentamientos, qué ocurrió durante las detenciones y si el uso de la fuerza se apegó a los protocolos correspondientes.
Sheinbaum cuestiona una posible privatización del agua en Jalisco
Además de solicitar explicaciones por el operativo policial, la presidenta manifestó su desacuerdo con una eventual privatización del servicio de agua en Jalisco, una alternativa que se ha planteado en el contexto de la crisis.
Sheinbaum señaló que existen esquemas de financiamiento que pueden incorporar la participación de operadores privados, pero consideró que esas opciones deben discutirse con el Gobierno estatal.
La preocupación por una posible privatización también ha sido expresada por vecinos y activistas, quienes sostienen que la falta de soluciones y los argumentos sobre la insuficiencia de recursos públicos podrían abrir la puerta a una mayor participación empresarial en la gestión del agua.
Los opositores a esa posibilidad advierten sobre experiencias de otros lugares del país, como Cancún, Aguascalientes y Puebla, que consideran problemáticas. Su principal argumento es que el acceso al agua debe garantizarse como un derecho humano y no tratarse exclusivamente como una mercancía.
La discusión se produce en medio de los reclamos por la calidad del agua que llega a las viviendas y por la falta de una solución definitiva a las denuncias de los habitantes de Guadalajara.
Gobernador asegura que el servicio no será privatizado

En su mensaje, Lemus rechazó que su administración pretenda entregar el servicio de agua a una empresa privada. Aseguró que el agua no se privatizará, que el servicio permanecerá fuera del control de compañías privadas y que no aumentarán las tarifas que paga la población.
Con estas declaraciones, el gobernador buscó responder a las preocupaciones expresadas por los ciudadanos sobre el futuro del servicio, aunque la crisis de calidad del agua continúa siendo el motivo central de las protestas.
Por ahora, el Gobierno de Jalisco deberá dar explicaciones sobre las detenciones y el operativo policial, mientras la revisión de las grabaciones permitirá investigar los posibles excesos denunciados. Al mismo tiempo, la controversia sobre la gestión del agua mantiene abierto el debate entre las autoridades, los habitantes afectados y las organizaciones que exigen garantizar el acceso a agua potable en condiciones adecuadas.
