Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria consideró que la disminución de actividades de una empresa con más de seis décadas de trayectoria representa una mala noticia para la cultura y la industria editorial de México.
“No es buena noticia que se cierre una editorial. Vamos a ver cómo podemos apoyar”, señaló Sheinbaum al ser cuestionada sobre la situación de Era.
La Presidenta explicó que solicitará a la titular de la Secretaría de Cultura acercarse a los responsables de la editorial para conocer sus necesidades y determinar qué alternativas de apoyo podría ofrecer el Gobierno federal, dentro de sus atribuciones.
Ediciones Era enfrenta una reducción de operaciones
La petición de Sheinbaum ocurre después de que Ediciones Era anunciara que llevará sus operaciones al mínimo, tras 66 años dedicados a la publicación y distribución de libros en español.
La editorial explicó que durante los últimos años enfrentó un deterioro progresivo de su situación económica. Entre los factores que identificó se encuentra la transformación en los hábitos de venta, distribución y consumo de libros, un proceso que se aceleró durante la pandemia de COVID-19.
De acuerdo con la empresa, aunque implementó distintas estrategias para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado, el desequilibrio acumulado terminó por hacer insostenible el modelo con el que había trabajado durante décadas.
Ante este escenario, el Gobierno federal busca conocer cuáles son las condiciones actuales de la editorial antes de determinar si existe alguna vía de colaboración.
Una editorial con 66 años de historia

Fundada en 1960, Ediciones Era se convirtió en una de las casas editoriales más reconocidas de México y construyó un catálogo de más de 500 títulos.
A lo largo de su historia publicó obras de algunos de los autores más importantes de la literatura mexicana y latinoamericana, entre ellos Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, Carlos Fuentes, Octavio Paz y Juan Rulfo.
Su catálogo abarca distintos géneros y públicos, con títulos de novela, cuento, poesía, crónica, biografía, literatura infantil y libros de arte, entre otros.
La editorial también ha desempeñado un papel relevante en la difusión de nuevas voces y en la construcción de un catálogo literario que acompañó a varias generaciones de lectores.
Era aclara que su catálogo no desaparecerá

Pese al anuncio sobre la reducción de sus operaciones, Ediciones Era aclaró que la decisión no significa la desaparición de su acervo editorial.
La empresa sostuvo que sus libros continuarán disponibles y que el catálogo seguirá formando parte de la vida cultural mexicana.
En su mensaje, la editorial destacó el valor de una trayectoria que considera excepcional dentro de la industria del libro en español.
“Pocas editoriales en lengua española pueden mirar hacia atrás y encontrar lo que nosotros encontramos: un catálogo que ayudó a formar a varias generaciones de lectores”.
Era también defendió los criterios que guiaron sus decisiones durante sus 66 años de existencia y aseguró que mantuvo como prioridades la calidad, el rigor y la libertad editorial, incluso cuando estas decisiones podían representar mayores dificultades desde el punto de vista comercial.
La casa editorial resumió esa postura al señalar que buscó publicar “con rigor, con belleza y con libertad”, sin anteponer la conveniencia económica a sus principios editoriales.
Sheinbaum busca conocer qué necesita la editorial

Tras conocer la situación, Sheinbaum pidió que la Secretaría de Cultura no se limite a observar el proceso y que establezca comunicación directa con la editorial.
La intención, explicó, es conocer las necesidades de Ediciones Era y analizar de qué manera podría intervenir el Gobierno federal para contribuir a preservar una institución con una trayectoria de más de seis décadas en el ámbito cultural mexicano.
Por el momento, no se ha informado qué tipo de apoyo podría plantearse ni bajo qué mecanismo se concretaría una eventual colaboración entre la administración federal y la editorial.
