En un mensaje publicado este viernes en redes sociales, Trump advirtió que Estados Unidos podría dejar de comerciar con los países con los que mantiene un déficit comercial si la Fed no reduce los costos de los préstamos.
El pronunciamiento ocurre después de que se conocieran los datos de empleo correspondientes a agosto, que mostraron una recuperación mucho mayor a la esperada en el mercado laboral estadounidense.
La economía de Estados Unidos generó 162 mil empleos no agrícolas durante agosto, mientras que la tasa de desempleo se mantuvo en 4.1 %. El resultado reavivó entre los inversionistas las expectativas de que la Fed pueda mantener una política monetaria restrictiva e incluso evaluar un aumento de tasas en su próxima reunión.
¿Qué le pidió Trump a Kevin Warsh?
Trump dirigió parte de su mensaje al presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, a quien él mismo eligió para encabezar el banco central.
El mandatario pidió a Warsh y a los integrantes de la Junta de Gobernadores que actúen y reduzcan las tasas de interés, argumentando que los elevados costos de financiamiento colocan a Estados Unidos en una posición desfavorable.
Trump incluso apeló al patriotismo de los funcionarios de la Fed y sostuvo que Estados Unidos debería contar con una de las tasas de interés más bajas del mundo.
La nueva presión representa un regreso a una estrategia que Trump ya había utilizado durante su relación con la Reserva Federal, aunque sus críticas se habían moderado después de la llegada de Warsh a la presidencia del banco central.
Trump amenaza con cortar el comercio con países con los que EU tiene déficit

La parte más polémica del mensaje fue la advertencia de utilizar el comercio internacional como mecanismo de presión.
Trump planteó que Estados Unidos podría dejar de comerciar con países con los que registra un déficit comercial si la Reserva Federal no reduce las tasas.
El presidente también sostuvo que los elevados tipos de interés representan una desventaja para la economía estadounidense y defendió la posibilidad de recurrir a medidas comerciales en lugar de mantener las condiciones actuales.
Sin embargo, no está claro de qué manera una reducción del comercio con países que tienen superávit frente a Estados Unidos contribuiría directamente a disminuir los costos de financiamiento del gobierno estadounidense.
Además, una eventual interrupción del comercio podría enfrentar desafíos legales y económicos.
La amenaza comercial podría terminar en los tribunales

Trump también hizo referencia a una decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos relacionada con su política arancelaria y sostuvo que el fallo reconocía amplias facultades presidenciales en materia comercial.
Sin embargo, la posibilidad de utilizar embargos o restricciones comerciales contra otros países podría desencadenar nuevos litigios.
La amenaza llega después de que la administración Trump haya recurrido de manera recurrente a los aranceles y al comercio como herramientas para presionar a sus socios y proteger los intereses económicos estadounidenses.
El dato de empleo de agosto complica el argumento de Trump
El momento elegido por Trump resulta especialmente relevante porque el reporte laboral de agosto ofreció una señal diferente a la que el presidente busca transmitir a la Reserva Federal.
Estados Unidos creó 162 mil puestos de trabajo, casi tres veces más que los aproximadamente 56 mil que esperaban los economistas consultados por Reuters. La tasa de desempleo permaneció en 4.1 %.
El resultado provocó un cambio en las expectativas de los mercados. Los inversionistas aumentaron las apuestas sobre la posibilidad de que la Fed eleve las tasas en septiembre, en lugar de reducirlas.
Esto coloca a Trump y al banco central en posiciones opuestas: mientras el presidente exige menores tasas para abaratar el crédito, los datos de empleo podrían darle argumentos a la Fed para mantener una postura más restrictiva si considera que la economía sigue siendo suficientemente sólida y que la inflación continúa representando un riesgo.
Kevin Hassett también pidió cautela con los recortes

La postura de Trump incluso fue más agresiva que la de Kevin Hassett, uno de sus principales asesores económicos.
Hassett reconoció que los datos de empleo fortalecían el argumento para mantener las tasas sin cambios y aseguró que la administración respeta la independencia de la Reserva Federal.
La diferencia es significativa: mientras el presidente exige un recorte, uno de sus principales asesores económicos consideró que el comportamiento del mercado laboral justificaba al menos mantener la política monetaria vigente.
¿Cuándo decidirá la Fed qué hacer con las tasas?
La próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal está prevista para mediados de septiembre.
El mercado llegará a esa cita con dos señales contrapuestas: por un lado, Trump intensifica su presión para conseguir un recorte; por otro, el mercado laboral estadounidense mostró una recuperación inesperada en agosto.
La Fed deberá evaluar no solamente el empleo, sino también la evolución de la inflación, los salarios, el consumo y las condiciones financieras antes de determinar el siguiente movimiento de las tasas.
Por ahora, el reporte laboral ha complicado la expectativa de un recorte inmediato. Reuters señaló que el sólido crecimiento del empleo volvió a colocar sobre la mesa incluso la posibilidad de un aumento de tasas durante la reunión de septiembre.
