Trump confirma haber pedido anular tarjeta roja; esto dijo la FIFA

Guanajuato, Gto.- La participación del delantero estadounidense Folarin Balogun en los octavos de final del Mundial se ha convertido en el centro de una tormenta política y deportiva. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar la reconsideración de la tarjeta roja que el jugador recibió en el partido contra Bosnia-Herzegovina. La medida, que finalmente fue aceptada por el organismo rector del fútbol, ha desatado la indignación de la federación belga, rival de Estados Unidos en la siguiente ronda.

El conflicto se originó el miércoles pasado, cuando Balogun fue expulsado por el árbitro brasileño Raphael Claus tras pisar el tobillo del bosnio Tarik Muharemović en la victoria estadounidense por 2-0 en dieciseisavos de final. La tarjeta roja conllevaba una suspensión automática de un partido, lo que lo habría dejado fuera del crucial encuentro de octavos de final contra Bélgica.

Sin embargo, el domingo, la FIFA anunció una medida extraordinaria: la suspensión de Balogun fue levantada, permitiéndole jugar el partido de hoy. Esta decisión, que no se veía en un Mundial desde 1962, fue recibida con elogios por parte de la Casa Blanca y con furia por parte del equipo belga.

La llamada de Trump y la respuesta de Infantino

Durante un acto en la Casa Blanca, el presidente Trump confirmó su intervención directa en el asunto. “Pedí que se reconsiderara porque no pensaba que hubiera sido falta”, declaró. Trump calificó las normas sobre la tarjeta roja como “injustas” y fue más allá al cuestionar la imparcialidad del árbitro, afirmando que el pasado del brasileño Raphael Claus le parecía “muy sospechoso”.

Horas después, Gianni Infantino salió al paso de las críticas y confirmó la llamada telefónica. En un mensaje publicado en su cuenta de X, el presidente de la FIFA defendió su actuación, afirmando que las instancias disciplinarias del organismo son “independientes”. “Durante nuestra conversación, expliqué que estaba en curso un procedimiento jurídico que implicaba a los órganos judiciales independientes de la FIFA y que el caso sería resuelto en su debido momento por los órganos competentes”, explicó Infantino, quien añadió que es habitual que reciba llamadas de jefes de Estado sobre asuntos relacionados con el Mundial.

La furia de Bélgica y la impugnación

La federación belga de fútbol (RBFA) no ocultó su malestar y ha exigido explicaciones a la FIFA. En un comunicado, la RBFA manifestó que aún no ha recibido ni “la decisión de la FIFA ni ninguna explicación sobre este asunto”. Señalaron que se enteraron de la medida a través de los informes de prensa y que, al solicitar una copia de la decisión y una explicación del proceso, la FIFA respondió con una carta en la que consideraba su petición como una “apelación” y les daba un plazo de pocas horas para completarla.

“La FIFA no proporcionó ninguna información en absoluto”, denunció la federación belga, que insiste en que el reglamento establece que la decisión motivada debe ser comunicada primero al apelante. “Mientras la RBFA solo buscaba explicaciones legítimas, la propia FIFA creó una apelación y de inmediato se aseguró de que fuera declarada inadmisible”, criticó el organismo, que no ha especificado ante qué instancia pretende impugnar la elegibilidad de Balogun para el partido de hoy.

Con el partido contra Bélgica a punto de disputarse, la polémica decisión de la FIFA mantiene en vilo el desarrollo del Mundial, generando un cruce de acusaciones que mezcla la política de alto nivel con el deporte.