El alcalde de Moscú, Sergei Sobianin, informó que varios vehículos aéreos no tripulados lograron alcanzar la refinería de petróleo de la ciudad, lo que activó la movilización inmediata de equipos de emergencia. Aunque no detalló el alcance de los daños ni reportó víctimas en la instalación, confirmó que las labores de evaluación continúan.
Además de la refinería, las autoridades locales reportaron afectaciones materiales en distintos puntos de la región. Sobianin señaló que el centro comercial Sadovod sufrió daños, aunque sin personas lesionadas. Por su parte, el gobernador de la región de Moscú, Andrei Vorobiov, indicó que también hubo impactos en el complejo comercial Belaya Dacha y en varios edificios residenciales. En la localidad de Stepanovo, una mujer resultó herida.
La ofensiva no se limitó a la capital. En la región de Rostov, el gobernador Yuri Sliusar confirmó la muerte de una mujer tras un ataque con drones sobre la ciudad de Gukovo. Otras dos personas fueron hospitalizadas debido a las lesiones sufridas durante el incidente.
Según el Ministerio de Defensa ruso, los sistemas de defensa antiaérea interceptaron un total de 555 drones durante las últimas horas. Las aeronaves fueron detectadas en diversas regiones del país, entre ellas Moscú, Bélgorod, Briansk, Kursk, Rostov, Volgogrado y Astracán, además de zonas cercanas al mar de Azov y la península de Crimea.
Zelenski reivindica la ofensiva
El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, confirmó que las fuerzas ucranianas estuvieron detrás de los ataques y destacó que la operación alcanzó nuevamente objetivos estratégicos en territorio ruso.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario aseguró que la refinería de Moscú fue impactada por segunda ocasión durante la misma semana y sostuvo que también fueron atacadas instalaciones militares y logísticas en Rostov y en territorios ucranianos ocupados por Rusia.
Zelenski defendió la ofensiva al señalar que se trata de una respuesta directa a los bombardeos rusos contra ciudades ucranianas y afirmó que los ataques buscan debilitar la infraestructura que sostiene el esfuerzo bélico de Moscú.
Asimismo, reiteró que la presión militar sobre objetivos estratégicos rusos pretende impulsar una solución diplomática al conflicto y acelerar el fin de la guerra.
Rusia responde con ataques contra infraestructura energética ucraniana
Horas después de la ofensiva, el Ministerio de Defensa ruso informó que lanzó una serie de ataques con misiles de precisión y drones contra instalaciones energéticas y de combustible utilizadas por las fuerzas armadas de Ucrania.
Entre los objetivos alcanzados, Moscú mencionó un depósito de combustibles en Borispil, cerca de Kiev, así como la refinería de Zaturino, ubicada en la región de Poltava.
El gobernador de Poltava, Vitali Diakivnich, confirmó daños en instalaciones industriales y privadas, además de afectaciones a la infraestructura eléctrica. También reportó una persona herida y cortes en el suministro de energía en algunas zonas.
Por su parte, la Fuerza Aérea de Ucrania indicó que Rusia lanzó siete misiles balísticos y 239 drones durante la última oleada de ataques. De acuerdo con el reporte oficial, las defensas ucranianas lograron interceptar cuatro misiles y 212 drones, aunque varios proyectiles y aeronaves impactaron en distintos puntos del país.
