Cañaditas de Vázquez, uno de los callejones más transitados en Pastita por locales y estudiantes, muestra signos de deterioro con el tiempo.

Durante una visita al lugar, Periódico Correo constató la presencia de grietas, hoyos, desprendimientos y desniveles en el pavimento, afectando a los transeúntes. Además, algunos escalones están desportillados o completamente desprendidos.
La situación se agrava durante la noche. Aunque hay iluminación, los vecinos comentan que es insuficiente, y los desperfectos en la pavimentación dificultan el paso, aumentando el riesgo de caídas.

La situación de Cañaditas de Vázquez empeora durante las lluvias
La situación empeora con la lluvia, ya que las corrientes de agua impiden ver dónde se pisa. Algunos vecinos han solicitado apoyo al gobierno municipal o han construido bordes frente a sus domicilios para desviar el agua y proteger sus pertenencias.
Un caso particular es el de una persona en silla de ruedas, quien sin ayuda, encuentra imposible desplazarse debido a los numerosos escalones y desperfectos, ya que el lugar no cuenta con accesos adecuados para personas con discapacidades.

Los adultos mayores y las madres con hijos en brazos son los más afectados, ya que deben sortear las adversidades del terreno con precaución.
Además, los vecinos comentan que los problemas de pavimentación afectan la vida cotidiana de diversas maneras. Los estudiantes, quienes frecuentan el callejón para llegar a sus escuelas y universidades, han expresado preocupación por la seguridad, especialmente durante las noches y en condiciones climáticas adversas.
Los residentes de Cañaditas de Vázquez piden apoyo a las autoridades para que tomen medidas efectivas para resolver estos problemas y mejorar la calidad de vida en el área.
