Guanajuato, Guanajuato.- Como parte del repertorio de cierre de las actividades del Festival Internacional Cervantino, las talentosas Voces Infantiles del MIQ se presentaron por segunda ocasión en el Museo Iconográfico del Quijote, con un repertorio en honor a Francia, país invitado de la edición 54 del Cervantino.
Con un lleno total en el concierto infantil, la directora Cristina Cendejas Parrales compartió, en exclusiva, que el programa alterno al FIC cuenta con el apoyo de la dirección del Museo Iconográfico del Quijote. En este espacio, el coro se presenta con una gran madurez y complejidad artística, ya que las niñas y los niños aprenden otro idioma, en este caso el francés, y se adaptan de manera espectacular gracias a su capacidad para expresar su música.

“Los niños han estudiado y madurado sus voces con un resultado espectacular. Esperamos que los asistentes hayan disfrutado, porque aprender otro idioma tan rápido, memorizar cada una de las piezas y retarse a sí mismos con su habilidad vocal es un gran logro”, resaltó Cendejas Parrales.
Para la titular de Voces Infantiles del MIQ, la pasión por la música y el canto coral forman parte fundamental de su enseñanza a las infancias, una labor que ha desarrollado durante dos décadas de trayectoria en la docencia musical.
“Mi amor por la enseñanza viene desde que, a los cinco años, participé en el canto coral. Que hoy estemos de nuevo mostrando nuestro talento y contando con el apoyo de los padres de familia es muy especial”, confesó la directora.
Durante el intermedio, se interpretó la obra “Don Quijote y los molinos de viento”. Las voces de los cantantes lograron que las paredes del museo, que funcionó como una caja de resonancia, ofrecieran una experiencia íntima a los asistentes, quienes disfrutaron de 60 minutos de la impresionante obra entre ovaciones y aplausos.

Asimismo, Cendejas Parrales anunció que en diciembre realizarán audiciones para incorporar al coro a nuevas voces del municipio, con el propósito de impulsar aún más su talento y seguir cultivando la música y las diversas expresiones artísticas entre las infancias.
La agrupación, compuesta por 27 niñas y niños de diferentes edades, inició el espectáculo coral con la interpretación de “El caracol y la caracola”, de María Granillo, obra de 1962. El repertorio continuó con piezas de Bruno Coulais, de la película Los coristas; de Georges Bizet, de la ópera Carmen, y “La Marsellesa”, el himno nacional de Francia, compuesto por Claude Joseph Rouget de Lisle.
