San Miguel de Allende, Gto.- El uso de pirotecnia y la falta de cuidado de una mascota por parte de sus dueños provocaron un nuevo caso de maltrato animal que consternó e indignó a la ciudadanía sanmiguelense.
El suceso en el que un can que llevaba por nombre Roki perdió la vida, alertó a la población debido a que el perro murió luego de que, presuntamente niños que jugaban con pirotecnia le colocaran un cuete en la boca.
Pese a la indignación colectiva que generó el caso, registrado en el callejón de El Tigre en la colonia Allende, trascendió que la dueña del perro no quiso interponer una denuncia, sin embargo el gobierno municipal informó que actuará para buscar que se castigue a los responsables.

“Pese a no ser la autoridad competente en la materia, a través de la Dirección Jurídica y la Dirección de Medio Ambiente y Sustentabilidad se interpondrá una denuncia por maltrato animal contra quien resulte responsable y dará puntual seguimiento al tema para que se haga justicia”, dieron a conocer a través de un comunicado.
Patitas de Humanidad trabaja para esclarecer cómo ocurrieron los hechos
Por su parte, la asociación civil Patitas de Humanidad trabaja para esclarecer cómo ocurrieron los hechos en los que se vieron involucrados niños de alrededor de 10 años de edad, con quienes la AC ya buscan un acercamiento para conocer su versión y brindarles apoyo con la finalidad de prevenir más casos de violencia animal.
“Lo que me preocupa y me parece muy triste es que son niños de 10 años los que hicieron esto, aparentemente no fue intencional, pero estamos viendo la manera de acercarnos y ver cómo podemos saber exactamente lo que pasó y apoyar, independientemente del castigo que merezcan”, compartió Margarita Guerra, presidenta de Patitas de Humanidad, quien además lanzó un llamado para que los padres de familia pongan más atención a sus hijos, al que se sumó la autoridad municipal.
“Ante estos hechos reprobables, se hace un exhorto a la ciudadanía en general y particularmente al núcleo familiar, para erradicar cualquier tipo de violencia desde su origen, ya que permitir que algún miembro de la familia lastime a un animal está aceptando, tolerando e inclusive incentivando la generación de perfiles delictivos, que posteriormente deriven en conductas antisociales y delitos a mayor escala”, señalaron.
