MÉXICO ESTÁ FRENTE a una ventana excepcional para capitalizar la relocalización de cadenas productivas, eso lo menciona José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), pero lo cimenta en factores como la ubicación geográfica, integración con Estados Unidos y una base manufacturera consolidada.

Sin embargo, entre identificar una oportunidad y convertirla en crecimiento sostenido hay una distancia que no se resuelve con inercia. El contexto internacional, marcado por tensiones comerciales y reacomodos logísticos, empuja a las empresas a replantear sus operaciones.

México aparece bien posicionado en ese nuevo mapa, pero esa posición exige algo más que ventajas comparativas.

El propio Medina Mora reconoce que la energía es un factor determinante. Y no solo como un insumo, sino como un habilitador de todo lo demás. Sin capacidad suficiente y condiciones confiables de suministro, sectores como semiconductores, farmacéutica o autopartes difícilmente podrán expandirse al ritmo que sugiere la narrativa del nearshoring. Siendo un riesgo operativo.

Estas declarciones fueron recogidas durante el podcast Norte Económico de Banorte, el banco de Carlos Hank Gonzalez.

La cabeza del CCE resaltó que la infraestructura logística, por ejemplo, sigue siendo un punto crítico. Puertos saturados, carreteras insuficientes y procesos regulatorios que no siempre acompañan la velocidad de la inversión son parte de una realidad que matiza el entusiasmo. No se trata de negar el momento favorable, sino de dimensionar lo que implica aprovecharlo.

En ese sentido, iniciativas como el Plan México y el Plan Nacional de Inversión en Infraestructura trazan una ruta ambiciosa. Las cifras son relevantes y la intención apunta a fortalecer sectores estratégicos. Pero el desafío no está en anunciar proyectos, sino en ejecutarlos con consistencia, continuidad y claridad en las reglas.

Otro elemento central es la coordinación entre sector público y privado. Medina Mora insiste en ese punto, y con razón. Ninguna economía logra escalar en solitario. Pero la colaboración no solo debe ir de dientes para afuera; requiere certidumbre, procesos ágiles y una alineación real de objetivos. De lo contrario, se queda en una aspiración recurrente.

México tiene condiciones para jugar un papel más relevante en la economía global. La diferencia entre avanzar o quedarse en promesas dependerá de atender los pendientes estructurales con la misma intensidad con la que se repite el potencial. Porque en esta oportunidad, más que el discurso, lo que cuenta es la ejecución.

ALSEA, EL FRANQUICIATARIO dirigido por Christian Gurría, aseguró los derechos para operar Starbucks hasta 2046, extendiendo uno de los pilares centrales de su negocio en mercados clave. La renovación no trae cambios sustanciales en las condiciones, lo que habla de una relación consolidada más que de una renegociació. Starbucks concentra cerca del 40% de sus unidades, una dependencia que define buena parte de sus ingresos y su expansión. El compromiso de inversión, con 60% del capital destinado a la marca, refuerza esa concentración. La proyección de ventas por encima de los 35 mil millones de pesos en 2026 muestra el peso específico de este segmento. Sin embargo, la estabilidad del acuerdo también limita la diversificación del portafolio.

GE AEROSPACE DESTINARÁ 760 millones de pesos para modernizar sus plantas en Hermosillo y Saltillo, en respuesta a la presión creciente de la demanda en la industria aeroespacial. La inversión de la empresa dirigida por Larry Culp Jr. se concentra en capacidad operativa, actualización tecnológica y optimización de procesos dentro de instalaciones ya existentes, buscando exprimir eficiencia de activos instalados. La modernización busca sostener estándares de calidad y tiempos de entrega en un mercado global que exige precisión y volumen. El ajuste en la distribución interna y la incorporación de nuevas herramientas apuntan a resolver cuellos de botella operativos. México se mantiene como un nodo relevante dentro de la cadena aeroespacial, pero bajo esquemas de mejora continua, no de disrupción.

EL GOBIERNO DE Claudia Sheinbaum implementó un esquema de compras anticipadas para maíz blanco que busca fijar precios y dar certidumbre a pequeños y medianos productores. El programa, que alcanzará a 61 mil agricultores en distintas entidades, introduce mecanismos de coordinación entre productores, compradores y autoridades para ordenar el mercado. El “precio justo” busca estabilizar ingresos en un sector expuesto a alta volatilidad. Sin embargo, el modelo también implica una intervención directa en la formación de precios y en las decisiones de comercialización. La intención de privilegiar el consumo nacional frente a importaciones refleja un giro hacia la autosuficiencia alimentaria y los contratos anticipados buscan reducir incertidumbre, pero trasladan el riesgo a la capacidad de ejecución del propio sistema.

GRUPO AEROPORTUARIO DEL Pacífico (GAP) busca captar cerca de 10 mil 200 millones de pesos con la colocación de Fibra GAP, el primer vehículo de este tipo enfocado en activos aeroportuarios en México y que listaría en la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) que encabeza María Ariza. La operación no sólo abre una nueva vía de financiamiento, también es refelojo de la presión que enfrenta la compañía por su elevado plan de inversión. El diseño del instrumento, que mantendrá a GAP con el control de sus concesiones, apunta a liberar recursos sin ceder la operación estratégica. La decisión responde a la necesidad de diversificar fuentes de capital en un entorno donde la deuda ya no es la única opción viable. La Fibra E se vincula directamente con un programa de inversión de 52 mil millones de pesos, el más ambicioso en la historia del grupo