Guanajuato, Guanajuato.- “La gente no puede amar lo que no conoce, y en el estado hay un rezago y olvido institucional que ha habido durante muchos años hacia todo el sector artesanal“. Así lo señaló Luz Valdez, promotora cultural originaria de Irapuato, en entrevista posterior a la sesión de Pleno del Congreso del Estado de Guanajuato.
La declaración se dio en el marco de la presentación de la iniciativa para crear la Ley de Fomento Artesanal, expuesta en tribuna por el diputado Ernesto Millán Soberanes. El proyecto de ley, compuesto por 10 capítulos y 34 artículos, busca subsanar el desfase legislativo de Guanajuato frente a otras 11 entidades de la República, como Jalisco, Michoacán, Puebla u Oaxaca, que ya cuentan con normativas específicas para el sector.

La propuesta plantea una coordinación transversal
La propuesta plantea una coordinación transversal entre las Secretarías de Cultura, Economía, y Turismo e Identidad para establecer un registro estatal de artesanos, implementar programas de capacitación permanentes y abrir canales de financiamiento y acceso a créditos. Según los datos del INEGI y el Fonart expuestos en la sesión, la actividad artesanal aporta el 0.52% del PIB nacional y sostiene más de 479 mil empleos remunerados en el sector cultural, con Guanajuato concentrando entre el 3.6% y el 6.8% de los comercios minoristas de este rubro en el país.
Durante la exposición, se destacó que los principales obstáculos para los creadores de los 46 municipios, quienes producen desde los molcajetes de Comonfort y la talavera de Dolores Hidalgo hasta la marroquinería de León, son los altos costos de producción frente a la mercancía industrializada extranjera, así como el plagio de diseños por parte de corporaciones.
En la entrevista, Luz Valdez precisó que el objetivo de acompañar este tipo de esfuerzos es localizar, concentrar y dar proyección a los artesanos locales para que puedan comercializar sus productos sin intermediarios y llevar el nombre del estado a nivel nacional e internacional. Al ser cuestionada sobre la tendencia del consumidor local de preferir productos maquilados por encima de las piezas tradicionales, la promotora cultural hizo un llamado a revalorar el trabajo manual: “Lo hecho a mano no está hecho en serie como el resto de las cosas. Entonces, si empezamos a valorar más lo que somos, creo que se puede reconstruir mucho el tejido social, porque empezamos a tener una pertenencia más hacia el lugar de donde somos“.
Ante la falta de espacios físicos de exhibición y los retos que impone la tecnología con la réplica masiva de diseños, Valdez recomendó a las y los artesanos apoyarse en las herramientas digitales para abrir mercados independientes. A través de sus plataformas digitales (Luz Valdez MX), se dedica a difundir entrevistas y contactos directos para conectar a los productores con el comprador final.
La iniciativa fue turnada a las comisiones correspondientes del Congreso local para su posterior análisis y dictaminación.
