León, Gto.- Los hackeos que han sufrido distintos organismos gubernamentales de Guanajuato ahora se extendieron al C4 de León, que también sufrió un ciber ataque masivo, tras lo cual la amenaza cayó directamente contra las víctimas que hicieron uso del 911.

De acuerdo con el periodista Ignacio Gómez, fueron 178 mil 793 formatos de atención prehospitalaria que contiene información personal y altamente sensible de miles de pacientes los que fueron robados.

Señaló que el ciberdelincuente Alz_157s informó que la información ya está en manos de un grupo ciberterrorista llamado ORDER 403 y este podría iniciar ataques a las víctimas.

El periodista confirmó que el archivo filtrado contiene los historiales médicos íntegros de enero de 2021 a mayo de 2026. Entre las víctimas hay menores de edad y adultos mayores.

¿Qué datos se filtraron?

La información que contienen los documentos es de:

  • Nombres completos
  • Domicilios exactos
  • Números de teléfono
  • Identidades de los paramédicos
  • Diagnósticos clínicos en los que se incluyen accidentes graves y el suministro de fármacos controlados

Se usaron credenciales de elemento de Protección Civil

El ataque se habría dado el pasado domingo 31 de mayo y se habría utilizado credenciales comprometidas de un representante oficial del Consejo Municipal de Protección Civil.

Este ataque es otro más a las dependencias del gobierno de Guanajuato con credenciales comprometidas en una ola que inició contra el fiscal del estado, Gerardo Vázquez Alatriste.

Vázquez Alatriste minimizó y hasta negó dichos ataques desde el inicio, pese a las evidencias existentes y mensajes directamente en su contra.

¿Qué puede pasar con las víctimas del ataque al C4 en León?

El riesgo creció dada la amenaza lanzada por los criminales sobre “divertirse un rato acosando a las víctimas”. Ahora con la red de información, estos pueden cometer doxing, es decir, revelar la información de las víctimas de manera pública sin su consentimiento.

También pueden cometer suplantación de identidad, extorsiones telefónicas o directamente acudir a sus domicilios para hostigarlos.

El periodista cierra apuntando a la paranoia social que existe actualmente en México en donde no se puede confiar en nadie, ni siquiera en organizaciones o instituciones gubernamentales.

No resulta extraño que en medio de ataques de este tipo resulte incluso más aterrador registrar tu línea telefónica como el gobierno federal ha ordenado antes del 30 de junio. El miedo que existe a una posible filtración de dicha información o mal uso de estos datos es generalizada.