De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el precio promedio del jitomate registró una disminución de 17 por ciento en las últimas semanas, pasando de 57.22 pesos a 47.68 pesos por kilogramo a nivel nacional.
La estrategia involucra a productores, distribuidores, comercializadores, centrales de abasto y cadenas de autoservicio de 18 estados del país con el objetivo de fortalecer la cadena de suministro y evitar incrementos que afecten la economía familiar.
Precio del jitomate ya muestra tendencia a la baja

Según el monitoreo “Quién es Quién en los Precios” de la Procuraduría Federal del Consumidor, actualmente el jitomate puede encontrarse entre 30.31 y 50.71 pesos por kilo, dependiendo del establecimiento donde se adquiera.
Las centrales de abasto continúan ofreciendo los precios más bajos. En el caso de la Central de Abasto de la Ciudad de México, el Fideicomiso para la Construcción y Operación de la Central de Abasto reportó precios de hasta 19 pesos por kilo de jitomate saladet durante esta semana.
El titular de Profeco, Iván Escalante Ruiz, destacó que la reducción cercana a 10 pesos por kilo se logró en apenas tres semanas gracias al trabajo coordinado entre todos los sectores participantes.
Gobierno busca garantizar abasto y seguridad alimentaria

La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, señaló que el acuerdo tiene como principal objetivo ordenar la cadena productiva del jitomate bajo una visión de prosperidad compartida.
El jitomate es considerado uno de los alimentos más importantes dentro de la dieta de las familias mexicanas y forma parte de los productos incluidos en el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC).
Por ello, mantener precios accesibles y garantizar el abasto se convirtió en una prioridad para las autoridades federales.
Profeco recomienda comparar precios
La Profeco exhortó a las familias mexicanas a consultar constantemente el programa “Quién es Quién en los Precios”, herramienta que permite comparar costos entre supermercados, tiendas y centrales de abasto para encontrar mejores opciones de compra.
Las autoridades federales aseguraron que continuarán trabajando con productores y comercializadores para fortalecer el mercado agroalimentario y evitar aumentos que impacten directamente en el bolsillo de los consumidores.
