Un operativo federal logró la detención de Homero Figueroa Meza, “La Tripa”, líder del Comando Tlahuica y uno de los objetivos prioritarios en el estado de Morelos.
“La Tripa” es uno de los personajes que apareció retratado en una fotografía que se viralizó en 2022, al lado del exgobernador de Morelos y astro del futbol, Cuauhtémoc Blanco.
La divulgación de la imagen fue un escándalo nacional. Blanco apareció al lado de los principales líderes criminales del estado. Ahí estaba Irving Solano Vera, “El Profe”, jefe regional de Guerreros Unidos. Ahí estaba Raymundo Isidro Castro, “El Ray”, jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación, al que luego asesinaron en el penal de Atlacholoaya durante un supuesto motín, que fue en realidad una operación para silenciarlo.
Ahí estaba, en fin, Homero Figueroa Meza, “La Tripa”.
Blanco negó conocer a los protagonistas de la imagen. “Me piden muchísimas fotos y no les voy a preguntar”, dijo.
En este espacio se relató la verdadera historia de la fotografía. Cuando era alcalde de Cuernavaca (2016-2018), Blanco llamó a varios presidentes municipales del oriente de Morelos para invitarlos a una comida en la parroquia de Yautepec. El entonces alcalde de Yautepec, Agustín Alonso, dijo que en esa comida estaban el senador Ángel García Yañez, el particular del Cuau, Edgar Riu; así como su antiguo promotor y hombre de mayor confianza: José Manuel Sáenz.
Ahí estaban también los tres jefes criminales. El motivo de la reunión, según Blanco, era “ponerse de acuerdo para arreglar el pedo en Morelos”. “El Ray” exigió a los alcaldes tres millones de pesos al año del presupuesto “y ahí se calma el pedo”, les dijo.
Afirmó también que había proyectos para más adelante.
Dos de los personajes de la foto fueron aprehendidos: “El Ray” cayó en poder de la justicia en 2019; “El Profe”, en 2021.
Pero “La Tripa” siguió activo durante todo el sexenio en que Blanco fue gobernador. Investigaciones realizadas en este sexenio por la Secretaría de Seguridad de Morelos, y entregadas al gobierno federal, señalaron que operaba en Ayala, Cuautla, Jantetelco, Yecapixtla y Zacualpan.
El alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui, acaba de confirmar que “La Tripa” formó parte de la nómina del Ayuntamiento cuando Blanco se desempeñó como presidente municipal. Figueroa Meza fue asesor jurídico del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca, SAPAC, mientras Blanco, como alcalde, presidía la junta de gobierno. “La Tripa” percibió un sueldo de 70 mil pesos mensuales.
En ese periodo el gobierno de Blanco, su hermano Ulises Bravo, y su promotor, José Manuel Sáenz, advirtieron el potencial económico que significaba el control del agua en Morelos.
Ya con Blanco como gobernador del estado, “La Tripa” fue enviado en pos de un bocado mayor, la Asociación de Usuarios del Río Cuautla, ASURCO, la organización que administra las aguas de riego del Río Cuautla, el cual surte, a través de 25 canales, el 34% del agua concesionada en la región.
Históricamente, la asociación se ha encargado de proteger el caudal del Río Cuautla frente a las refresqueras y los megaproyectos como el de la terminal eléctrica de Huexca, que se lleva 850 litros por segundo y surte de energía eléctrica el oriente de Morelos y la zona serrana de Guerrero.
A través de acuerdos y negociaciones con la Comisión Federal de Electricidad y dependencias del gobierno federal como Sader y Conagua, Asurco recibe millones de pesos cada año.
En el sexenio de Blanco, “La Tripa” fue enviado a controlar las asociaciones de riego y al menos a seis alcaldes de esos municipios.
El asesinato del activista Samir Flores, que se oponía a la hidroeléctrica, marcó la llegada de “La Tripa” a la región. Según las investigaciones, las tres cuartas partes de los recursos iban para el líder criminal y sus aliados políticos.
Parte de ese dinero financió campañas políticas de Morena, lo que le valió a Cuauhtémoc Blanco la obtención de un certificado de impunidad extendido por el mismísimo jefe “del movimiento”: Andrés Manuel López Obrador. El medio hermano del exgobernador fue enviado a operar campañas políticas en Chiapas y Tamaulipas, entre otros estados.
A través de Joseph “N”, alias “La Rata”, jefe de plaza en Cuautla, “La Tripa” entró en tratos con el alcalde hoy detenido, Jesús Corona Damián, desde los tiempos en que este llegó al cargo bajo la bandera de Morena.
Al llegar al poder, el gobierno de Margarita González Saravia halló a cada paso los rastros de esa colusión. A comienzo de su gestión denunció desfalcos perpetrados durante la gestión del futbolista, pero pronto llegó desde la cúpula del movimiento la orden de no seguir buscando.
Amparado en el fuero y en el cobijo de Morena, y a pesar de los incontables escándalos que lo rodean, Blanco ha procurado mantener un perfil cada vez más discreto. Sabe, como la misma Presidenta lo hizo público (“vienen por uno y luego vienen por otros”) que la nueva mafia del poder protege a los suyos.
“La Tripa” es hoy, sin embargo, una piedra en el zapato de su tranquilidad.