
Nada bien le va al sistema de procuración de justicia en México que incluye a la Fiscalía General de la República y a las Fiscalías estatales en el análisis que hacen la agrupación civil Causa en Común y la organización Impunidad Cero.
El documento se titula: “Inseguridad, injusticia, instituciones rotas: el caso de las Fiscalías”.
Subordinación política, el rezago en investigaciones y la insuficiencia forense con las principales deficiencias que se encuentran en el estudio.
Y es que las reformas constitucionales para dotar de autonomía a las fiscalías, en la práctica no cumplieron con su cometido. Es evidente que persiste una fuerte dependencia del Poder Ejecutivo.
En la mayoría de las fiscalías, el nombramiento de sus titulares siguió determinado por los gobernadores o el Presidente, operando bajo mecanismos de ratificación por legislativos subordinados. Las estadísticas no dejan muy bien parado a Guanajuato
En el rubro de personal y capacidades operativas, Guanajuato cuenta con 623 agentes del ministerio público lo que lo coloca en un nivel intermedio. Este dato confrontado con las carpetas de investigación lleva a la conclusión de que Guanajuato presenta una carga de trabajo superior al promedio nacional en términos de carpetas de investigación por agente:
En 2024, la Fiscalía de Guanajuato gestionó 233 mil 804 carpetas; es decir cada agente del ministerio público en Guanajuato atiende un promedio de 375 carpetas.
Esta carga de trabajo sitúa a los agentes de Guanajuato significativamente por encima del promedio nacional de 258 carpetas por agente y muy lejos de la carga de la FGR, que es de 32 carpetas por agente.
El documento destaca una falta de transparencia específica en el rubro de policía de investigación; señala que Guanajuato nunca ha informado sobre el personal de su policía de investigación al INEGI. Por lo tanto, no aparece en el ranking de certificación (CUP) por no proporcionar información.
No todo es malo para Guanajuato. Por ejemplo en servicios Forenses e Infraestructura a diferencia de otros estados, Guanajuato muestra una tendencia positiva en el desarrollo de infraestructura forense:
La entidad ha mantenido un centro de resguardo forense de manera constante entre 2021 y 2024.
Y en la capacidad de almacenamiento es una de las entidades que ha incrementado su capacidad pues pasó de poder almacenar mil 614 cuerpos en 2021 a 3 mil cuerpos en 2024.
El reporte identifica también a Guanajuato como uno de los casos de entidades cuyos datos sugieren el avance de desarrollo de infraestructura forense.
Con todo y estos atenuantes, el balance no resultó ser muy favorable para el estado.
El 2027 TRAS EL TRIUNFO DEL PRI EN COAHUILA: LA DISYUNTIVA DE ALIANZAS O NO ALIANZAS
A FLOR DE PIEL. Todavía está muy fresco el resultado dominical en Coahuila que llena de euforia al PRI y de cierto pasmo al PAN por más que se le minimice al tiempo que Morena trata de disfrazar el tropezón con alegatos que van del optimismo a los reclamos de fraude.
ENVALENTONADO. Ayer en redes sociales fue muy difundido el pronunciamiento del dirigente nacional del PRI Alejandro Moreno Cárdenas quien de plano puso tierra de por medio y dijo que su partido tiene que apostar en las siguientes elecciones por cuadros propios y olvidarse del romanticismo de ir con candidatos avalados por la sociedad civil.
“PODEMOS SOLOS”. Es probable que Moreno Cárdenas siga embelesado por el resultado de la elección coahuilense pero lanzó algunos datos que pueden dar sustento a su diagnóstico: en las elecciones de 2018 y 2024 el tricolor apostó por perfiles que no resultaron lo que se esperaba.
EXPERIENCIAS FALLIDAS. Recordemos que en 2018 el tricolor apostó por José Antonio Meade quien quedó en tercer lugar en la contienda presidencial detrás de Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya. Meade era un perfil tecnócrata, sin arraigo en las bases. La apuesta por alguien que se decía, podía conservar el voto duro y jalar votos de la sociedad no identificada con el PRI.
LOS NÚMEROS. Y bueno, en 2024 recordemos que el PRI apostó por ir junto al PAN en una alianza en la que postularon a Xóchitl Gálvez, identificada con el blanquiazul. El resultó fue catastrófico aunque Alito rescata que sin candidato logró 6 millones de votos. La conclusión de Alito Moreno es que el PRI debe ir con candidatos propios.
EL PASMO AZUL. Mientras tanto, la coordinadora de la bancada panista en San Lázaro, Kenia López Rabadán asegura que es muy pronto para decidir terminantemente si es conveniente ir o no solos en la boleta en las siguientes elecciones. Lo cierto es que para el PAN no hay forma de escurrir el fracaso. Y también llama la atención que la bandera del dirigente nacional panista es justo la opuesta de Alito Moreno. Para Romero es momento de ir por opciones “ciudadanas” aunque no tengan credencial azul.
EMPODERAMIENTO GUANAJUATENSE. Claro. Después de lo de Coahuila, el liderazgo de Jorge Romero tenderá a debilitarse y su discurso a ser prescindible sobre todo en estados como Guanajuato en donde los resultados que se han logrado han sido con estrategias cocinadas en Guanajuato, sin la intervención de los dirigentes nacionales.
RECUERDO. Se lo dijo Diego Sinhue a Ricardo Anaya previo a la elección de 2021 y 2024. Esto significa que el PAN apostaría por candidatos hechos en casa y mandar al carajo la estrategia de Jorge Romero.
VOZ LOCAL. Otro Romero, este, Juan Carlos, el diputado local panista cree que el mensaje de la elección dominical es que el PAN debe ir en alianza incluso en Guanajuato donde es primera fuerza.
LA PAJA EN EL OJO AJENO. Más simplona fue la primera reacción de Aldo Márquez, el líder estatal panista quien leyó en el resultado dominical que más allá del fracaso de su partido que perdió el registro en Coahuila, “Morena ya se va”.
POCO A POCO. Primeras reacciones que tendrán que procesarse y digerirse con mayor frialdad, menos apasionamientos y datos sobre la mesa. En primera instancia, el PRIAN parece enfriarse. Vamos a esperar.

CONTRALORES MUNICIPALES: LA PARTIDIZACIÓN ERA MEJOR
Hasta antes de 2014, la primera minoría tenía el derecho de proponer al Contralor Municipal en Guanajuato
Los partidos políticos gobernantes, casi siempre el PAN, criticaban mucho eso. Los detractores de todos los partidos sostenían que ese derecho provocaba que las labores de fiscalización se partidizaran cuando se trataba de actuar con criterios técnicos.
En parte, tenían razón porque por naturaleza el Contralor no tenía ningún compromiso con el partido y el alcalde en turno. En León por ejemplo, el PRI al ser la primera minoría en la primera década de este siglo fue el encargado de proponer la terna para la Contraloría Municipal. Así llegaron por ejemplo, Alejandro Gómez Tamez, Alejandro Kornhauser y Fernando Avila.
Después de 2012, el PAN se dio a la tarea de impulsar un cambio en la ley que hoy sigue vigente pero el remedio resultó peor que la enfermedad.
Hace exactamente 7 años, el entonces diputado panista Armando Rangel, presidente de la comisión de Asuntos Municipales del Congreso local admitió que fue un fracaso la reforma aprobada a la ley orgánica municipal antes de 2015 que le quitó a las primeras minorías en los Ayuntamientos la facultad de proponer la terna para ocupar el cargo de Contralor y se lo otorgó al alcalde, previa consulta con la sociedad.
El diputado local Armando Rangel Hernández (PAN) reconoció públicamente que el modelo de ciudadanización para elegir a los Contralores Municipales en Guanajuato no funcionó como se esperaba. El legislador admitió que este esquema de designación generó deficiencias y problemas operativos, dando pie a que se impulsaran nuevas normativas, como la Ley para el Gobierno y Administración de los Municipios, para corregir el rumbo
Muy criticada en su momento, en la práctica estaba mejor aquél método que permitía a la primera minoría del cabildo, proponer una terna y que el Ayuntamiento eligiera. Esa antigua forma, por lo menos, tenía un filtro que le daban al propio presidente o presidenta municipal un derecho de veto a ciertas auditorías.
Eso de que había una consulta con la sociedad en la nueva reforma, resultó una falacia porque el alcalde tenía el control del proceso y por lo tanto, el poder para decidir a quién quería como fiscalizador.
Antes, había contrapesos. Y algunos contralores chocaban con los alcaldes o alcaldesas que se quejaban de la partidización de los procesos.
Ciudadanización no necesariamente significa mejora.
LA DEL ESTRIBO…
A propósito del diagnóstico de Alito Moreno, a quienes no debe caerles muy bien el pronunciamiento es a la dupla formada por Alejandro Arias y Rith Tiscareño quienes han salido ganando con la estrategia aliancista del priismo guanajuatense que está en la ruta del panismo coahuilense: en vías de extinción.
¿Un PRI en decadencia con candidatos propios en 2027? No debe ser muy atractivo para ellos,
