LOS ÁNGELES, ESTADOS UNIDOS — Las selecciones de Irán y Nueva Zelanda regalaron un espectáculo lleno de goles y alternativas al empatar 2-2 en su presentación dentro del Grupo G de la Copa del Mundo 2026. Con un doblete de Elijah Just que parecía encaminar a los oceánicos, el conjunto asiático sacó el orgullo para igualar las acciones en un cierre trepidante.
El Estadio Los Ángeles fue testigo de un encuentro dinámico que dejó en evidencia el poderío ofensivo de ambas escuadras. La expectativa sobre el cuadro neozelandés era alta por su despliegue físico, pero la propuesta resiliente y el talento individual de los iraníes terminaron por equilibrar las condiciones en el terreno de juego, regalando un duelo de poder a poder que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos.
Un duelo de pegada oceánica y volumen iraní
A pesar de que el combinado iraní buscó establecer sus condiciones, se topó con un rival sumamente efectivo. Nueva Zelanda logró mantener una ligera superioridad en la posesión del esférico con un 54% frente al 46% de Irán.
La ofensiva oceánica encontró claridad de forma muy temprana.
Apenas al minuto 7, una asistencia de Chris Wood dejó a Elijah Just en posición para abrir el marcador y poner el 0-1. Los “All Whites” no se conformaron y siguieron presionando con peligro constante.
Registraron un total de 12 tiros en el encuentro, de los cuales 7 llevaron dirección directa a puerta. Esta alarmante efectividad obligó al guardameta iraní a emplearse a fondo.

El arquero iraní tuvo que realizar 6 paradas clave para evitar que la desventaja fuera mayor. Por su parte, Nueva Zelanda apostó por un juego de mucho volumen ofensivo para intentar nivelar la balanza.
Irán acumuló un total de 17 remates a lo largo del compromiso. Sin embargo, su puntería inicial fue deficiente. De todo su arsenal ofensivo, únicamente 4 tiros fueron al arco.
La figura de Rezaeian para la selección de Irán
La historia del partido encontró su equilibrio gracias a la determinación individual.
Tras verse abajo en el marcador, Ramin Rezaeian se vistió de héroe para revivir a su equipo.
Al minuto 32, el carrilero asiático mandó el balón al fondo de las redes para decretar el 1-1 parcial antes del descanso.
El inicio del segundo tiempo trajo consigo un balde de agua fría para los iraníes.

Nuevamente, la impecable conexión neozelandesa rindió sus frutos al minuto 55. Chris Wood volvió a vestirse de asistente para que Elijah Just firmara su doblete y devolviera la ventaja con el 1-2.
Irán no bajó los brazos y comenzó a presionar en territorio rival. La insistencia asiática tuvo su recompensa al minuto 64 en una excelente jugada en conjunto.
Ramin Rezaeian completó su actuación estelar al asistir a Mohammad Mohebbi. El atacante definió con precisión para marcar el 2-2 definitivo que hizo vibrar el estadio.
Reparto de puntos en un Grupo G abierto
El empate refleja lo disputado que fue el encuentro en la mitad de la cancha, con constantes interrupciones. Luego que el juego fue muy parejo en cuanto a disciplina, con 9 faltas cometidas por Irán y 7 por Nueva Zelanda.La tensión del partido provocó que la única tarjeta del encuentro llegara en la agonía.
El iraní Ehsan Hajisafi, quien había ingresado de cambio en el segundo tiempo, fue amonestado al minuto 89.
Con este trepidante marcador, tanto Irán como Nueva Zelanda suman su primer punto en la justa mundialista.

Ambas escuadras demuestran que no serán rivales sencillos y que tienen argumentos para competir.
El Grupo G arranca con empates en todos sus frentes, dejando el sector completamente abierto para la segunda jornada.
