Ciudad de México, México.- La pasión por la Selección Mexicana se hizo sentir desde la noche previa al partido frente a Ecuador. Horas antes del duelo de dieciseisavos de final del Mundial 2026, decenas de aficionados tricolores acudieron al hotel de concentración del conjunto sudamericano en la zona de Santa Fe, en la Ciudad de México, para realizar una ruidosa serenata con la intención de presionar al rival antes del compromiso.
El encuentro, que se disputará este martes 30 de junio en el Estadio Ciudad de México, representa uno de los partidos más importantes para el Tricolor en los últimos años, ya que buscará avanzar a los octavos de final y mantenerse con vida en la Copa del Mundo como anfitrión.
La afición respondió al llamado
Desde la tarde del lunes comenzaron a circular en redes sociales diversas convocatorias para que los seguidores mexicanos acudieran al hotel donde se hospedaba la delegación ecuatoriana.
Con megáfonos, tambores improvisados con cubetas, bocinas, cláxones de automóviles, motocicletas e incluso algunos fuegos artificiales, los aficionados generaron un ambiente festivo frente al inmueble durante varias horas.
Los videos compartidos en plataformas digitales mostraron a decenas de personas cantando porras a favor del Tricolor y alentando al equipo dirigido por Javier Aguirre a pocas horas del encuentro de eliminación directa.
Ecuador pidió la intervención de las autoridades
De acuerdo con diversos reportes, la delegación ecuatoriana solicitó apoyo de las autoridades debido al intenso ruido que se registraba en el exterior del hotel tras un largo viaje rumbo a la capital mexicana.
Elementos de la policía capitalina acudieron al lugar poco después de la medianoche para resguardar la zona y evitar que la situación escalara.
Aunque inicialmente los aficionados permanecieron en el sitio, el operativo permitió dispersar gradualmente a los asistentes y la serenata concluyó alrededor de la 1:00 de la madrugada.
Una tradición que genera debate
Este tipo de serenatas han sido habituales en distintos países antes de partidos importantes, especialmente en encuentros de alta rivalidad, con el objetivo de incomodar el descanso del equipo visitante.
Sin embargo, la práctica también ha generado críticas entre aficionados y analistas, quienes consideran que este tipo de acciones van en contra del espíritu de juego limpio que promueve la FIFA.

En redes sociales, las opiniones se dividieron entre quienes defendieron la iniciativa como parte del folclore futbolero y quienes cuestionaron que se intentara obtener una ventaja fuera del terreno de juego.
México busca volver a hacer historia
Más allá del ambiente vivido durante la noche, toda la atención estará puesta en lo que ocurra sobre la cancha del Estadio Ciudad de México.
La Selección Mexicana disputará un partido de alta exigencia frente a Ecuador con el objetivo de seguir avanzando en el Mundial 2026 y acercarse a una actuación histórica como anfitrión. Un triunfo permitiría al conjunto de Javier Aguirre instalarse en los octavos de final y mantener intacto el sueño de romper la barrera que el futbol mexicano persigue desde hace cuatro décadas.
