Productores de maíz de Acámbaro prevén buena cosecha gracias a lluvias, pero temen precio bajo

Acámbaro, Gto. – Las lluvias registradas durante la presente temporada han generado un panorama alentador para los productores de maíz de la comunidad de San Diego de Alcalá, quienes reportan un desarrollo favorable de sus cultivos de temporal y confían en obtener una buena cosecha al finalizar el ciclo agrícola.

Sin embargo, la incertidumbre por el precio de comercialización del grano mantiene preocupados a los campesinos, quienes consideran que los bajos costos podrían afectar seriamente su economía, así lo indica Juan Luis Castillo:

“La primera lluvia importante se presentó el pasado 12 de mayo, fecha en la que numerosos agricultores aprovechamos la humedad para iniciar la siembra en las parcelas de temporal”.

Desde entonces, las precipitaciones se han mantenido constantes y han permitido un crecimiento adecuado de las plantas, por lo que actualmente gran parte de las milpas ya se encuentra en la etapa de espigamiento, una fase determinante para la producción del grano. Al respecto, Lourdes comentó:

“Lo que nos preocupó fue la plaga del chapulín, pero ya vamos a comenzar a fumigar para combatirla y permitir que la planta siga creciendo bien”.

En cuanto al tema del clima, señaló que las condiciones han sido favorables prácticamente en toda la zona, beneficiando tanto a quienes dependen exclusivamente de las lluvias como a quienes cuentan con sistemas de riego. En San Diego de Alcalá, aproximadamente la mitad de los productores trabaja tierras de riego y la otra mitad cultiva bajo condiciones de temporal, por lo que ambos sectores esperan obtener buenos rendimientos si las lluvias continúan de manera regular durante las próximas semanas.

A pesar del optimismo que existe por el desarrollo de los cultivos, los agricultores reconocen que el principal reto llegará al momento de comercializar la cosecha. Algunos productores venden una parte del maíz a los acaparadores que recorren las comunidades rurales para adquirir el grano, mientras que otra parte se reserva para el consumo familiar, la elaboración de tortillas y la alimentación del ganado, lo que permite reducir gastos durante el resto del año.

No obstante, Juan señaló que existe preocupación porque las primeras estimaciones indican que el precio del maíz podría ubicarse alrededor de los cuatro mil pesos por tonelada, una cifra que consideran insuficiente para recuperar la inversión realizada durante el ciclo agrícola:

“Durante los últimos meses hemos enfrentado incrementos en los costos de semillas, fertilizantes, agroquímicos, combustible y mano de obra, por lo que vender la cosecha a un precio bajo representaría una disminución importante en los ingresos”.

Los campesinos coincidieron en que esperan que las condiciones del mercado mejoren conforme avance la temporada de cosecha y que el precio del maíz refleje el esfuerzo realizado durante varios meses de trabajo en el campo. Mientras tanto, continúan atentos al comportamiento del clima, confiando en que las lluvias sigan favoreciendo el desarrollo de los cultivos hasta concluir el ciclo agrícola.