San José Iturbide, Guanajuato.– Pedro Adán Suárez Amador, comerciante de San José Iturbide, cansado del deplorable estado en el que se encuentran calles y avenidas del municipio, comenzó a realizar trabajos de bacheo con recursos y herramientas propias. Además, invitó a la ciudadanía, empresas, comercios y autoridades a sumarse para recuperar el entorno urbano.
“Lo que hacemos no es para dejar mal a nadie, sino para recuperar nuestro entorno. Hemos criticado mucho los baches y todo, pero también es cuestión de empezar a actuar. Podemos hacer mucho juntos: sociedad, gobierno, empresas, negocios; quien se quiera unir es bienvenido”, expresó en un video que rápidamente se volvió viral en la red social Facebook.

En entrevista para correo, Suárez Amador señaló que no busca un cargo político ni una remuneración económica, sino que la iniciativa surgió con el objetivo de aportar un granito de arena en beneficio de San José Iturbide y, sobre todo, de sus habitantes.
“Hay que hacer algo para motivar a la gente a que se una y se sume. Tanta crítica y reírnos del mal estado de las calles y avenidas llegó a un punto en el que ya no era tan gracioso. Solo era echarle la culpa a alguien más y también nosotros podemos poner nuestro granito de arena”, resaltó.
Por ello inició estas acciones y, a partir de ellas, la ciudadanía comenzó a acercarse para aportar recursos destinados a la compra de más material y continuar con los trabajos de bacheo. Asimismo, cada vez más personas se han animado a participar en estas labores.
“Entre más seamos, menor será la carga y más fácil será salir adelante y cambiar nuestro entorno”, destacó.

Añadió que el material utilizado para los trabajos de bacheo fue adquirido con recursos propios, “de poquito en poquito”. Explicó que compró cuatro bultos de asfalto en frío con un costo de 255 pesos cada uno, además de un pisón con un valor aproximado de 800 pesos.
Finalmente, expresó que continuará realizando estos trabajos para seguir mejorando las vialidades del municipio, ya que toda la población hace uso de ellas y cualquier acción para rehabilitarlas representa un beneficio colectivo.
