Productores de maíz de Guanajuato, Jalisco y Michoacán retrasan cosecha por incertidumbre de compra

Salamanca, Gto.- Productores de maíz de Guanajuato, Jalisco y Michoacán intentan retrasar lo más posible la cosecha para conseguir mejores precios, ante la falta de compradores y de acuerdos con la industria harinera; sin embargo, tienen un margen de apenas 15 a 20 días para esperar antes de que las mazorcas comiencen a caer y se arriesgue la producción.

Héctor Ortega Razo, presidente nacional del Sistema Producto Maíz, advirtió que los agricultores enfrentan incertidumbre porque están por comenzar la trilla sin tener certeza de quién comprará su grano ni dónde podrán entregarlo.

“Estamos tratando de retrasarla lo más posible, pero las inclemencias del tiempo tampoco nos permiten esperar a que el maíz se eche a perder en la parcela o que lo tumben los vientos”, señaló.

Explicó que algunos productores que adelantaron sus trabajos ya comenzaron a trillar, pero el periodo de mayor actividad está previsto entre la segunda quincena de octubre y la primera de noviembre. El problema es que no pueden posponer indefinidamente la recolección, pues el grano maduro queda expuesto a los fuertes vientos y a las pérdidas en campo.

Guanajuato produce hasta un millón y medio de toneladas de maíz

La región del Bajío, integrada para este propósito por Guanajuato, Jalisco y Michoacán, tiene una producción estimada de entre 2.5 y casi 3 millones de toneladas de maíz. En Guanajuato se producen entre uno y 1.5 millones de toneladas, de acuerdo con las estimaciones del dirigente.

Ortega Razo aseguró que no se han concretado los acercamientos con la industria que los productores han solicitado mediante la intervención de los gobiernos federal y estatal. Aunque han escuchado versiones sobre posibles acuerdos, afirmó que no se han traducido en compras que den certidumbre a los agricultores.

Reciben ofertas de 5 mil 500 por tonelada, precio justo es de 7 mil

De acuerdo con el monitoreo de los productores, las ofertas de compra se ubican entre 5 mil 500 y 5 mil 900 pesos por tonelada, precios que consideran insuficientes para recuperar sus costos de producción.

Ortega Razo señaló que un precio justo debería acercarse a los 7 mil pesos por tonelada, aunque estimó que alrededor de 6 mil 500 pesos permitirían una remuneración más equitativa, considerando la inversión por hectárea y rendimientos promedio de ocho a nueve toneladas.

Industrias de Salamanca no compran maíz local

El dirigente maicero cuestionó que las grandes industrias establecidas en Salamanca, las que anunciaron comprarían una buena cantidad del grano producido en esta zona estén comprando maíz procedente de otras regiones, mientras los productores guanajuatenses no encuentran compradores para su cosecha.

“Estamos en medio de una disyuntiva, por una parte, el gobierno no quiere que se disparen los precios porque aumenta la inflación; por otra, están los industriales. Y nosotros, los campesinos, estamos pagando los platos rotos”, expresó.

Urge a gobierno de México a concretar acuerdos

El representante del sector hizo un llamado a la presidenta de México para que instruya a su equipo de trabajo a concretar acuerdos que permitan comercializar la cosecha y dar certidumbre a los agricultores.

Estimó que alrededor de 150 mil familias de la región del Bajío dependen de esta actividad, además de las personas que participan en los servicios y labores relacionados con la producción agrícola.

Sobre posibles movilizaciones, dijo que no puede anticipar cuáles serán las acciones que emprenderán los productores, pero advirtió que el malestar crece ante la falta de respuestas. “La situación ya es intolerable para la gente del campo”, sostuvo.

Ortega Razo insistió en que la prioridad es encontrar una solución que permita vender el maíz a un precio que cubra la inversión y evite que los agricultores enfrenten pérdidas tanto por las condiciones del mercado como por los riesgos climáticos.