Pénjamo, Guanajuato.- En el municipio de Pénjamo existen grupos de voluntarios que deciden donar un día de trabajo e ingresos para llevar alimentos a los familiares de los pacientes que se encuentran internados en el Hospital General.

Una iniciativa que ha trascendido a las nuevas generaciones, las personas que participan en estos trabajos no reciben nada a cambio, por lo que buscan solamente ayudar para atender las necesidades elementales en los familiares de los enfermos.

 
Esta iniciativa ha trascendido a las nuevas generaciones. Foto: Manuel Arriaga

En la ciudad de Pénjamo se encuentra el Hospital General, el hospital más grande de la región a donde llegan pacientes de los municipios de Pénjamo, Abasolo, Cuerámaro y Huanímaro. Por lo General, la mayoría de los pacientes que se encuentran hospitalizados provienen del medio rural de Pénjamo, pero también de los municipios aledaños.

Para estar al pendiente de ellos, los familiares costean con sus propios recursos los gastos de permanencia en Pénjamo, desde la alimentación, algunos medicamentos, estudios medidos y necesidades elementales.

 
Las personas que participan en estos trabajos no reciben nada a cambio, solo buscan ayudar a los familiares de los enfermos. Foto: Manuel Arriaga

Aunque existe cerca del Hospital General un albergue donde pueden dormir en un lugar cómodo y seguro, existen otras necesidades que merecen ser atendidas como lo es la alimentación. 

 
Ángeles de Esperanza lleva alimento a familiares de internados en el HG de Pénjamo. Foto: Manuel Arriaga

Ángeles de Esperanza lleva alimento a familiares de internados en el HG de Pénjamo

Así es como nació el grupo denominado Ángeles de Esperanza que, al igual que otros grupos voluntarios, llevan alimentos totalmente gratuitos para los familiares de los enfermos que se encuentran internados en el hospital general.  Es una labor que realizan desde hace cinco años, de la mano de la maestra Mayra Carolina Vargas Córdova.

“Hace 5 años llegué a Pénjamo a trabajar, tenía sentimientos encontrados por haber dejado a mi familia, no conocía el lugar y mucho menos a su gente, tenía que buscar una actividad para llenar ese vacío, ese espacio que estaba lleno de miedo e incertidumbre, y se me ocurrió hacer lo mismo que hacía en León en el voluntariado al que pertenecía, entonces le pregunté a la Señora Lolita, que era la que me rentaba, que me dijera cómo llegar al Hospital de Pénjamo y Sandy, mi compañera de casa me acompañó para ir a solicitar los permisos y poder brindar alimentos a los familiares de las personas hospitalizadas”, señaló la docente.

 
Así llevaron alegría Ángeles de Esperanza a pacientes y familiares del HG de Pénjamo. Foto: Manuel Arriaga

De esta manera el día 6 de octubre del 2018 nació Ángeles de Esperanza Pénjamo, “con un escritorio que me prestaron en el Hospital, una cazuela con un guisado y un garrafón de agua fresca. Gracias a Dios que me permitió publicar y buscar a personas que se acercaran a mí y para la siguiente semana me llegó Don Rogelio con su familia y otras cuantas personas más”, recordó.

Dijo que esto se ha convertido en una hermosa familia que semana tras semana, se encuentran ahí dando un poco de esperanza a las personas que pasan por un momento difícil.

“Me siento muy agradecida con la vida y con Dios por cruzarlos en mi camino, creo que esa fue mi misión de llegar a ese bello municipio. Mil gracias a Dios y a todos por continuar con esta bonita labor de servicio a los demás”.

 

 

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