Aunque la “Canarinha” dominó la posesión del balón durante gran parte del partido, el orden defensivo japonés complicó el desarrollo del encuentro y obligó a Brasil a remar contracorriente hasta el último instante.
Japón sorprendió con el primer gol

El conjunto asiático sorprendió a los favoritos al minuto 29, cuando Kaishu Sano aprovechó una oportunidad para abrir el marcador y poner adelante a Japón.
Durante la primera mitad, la escuadra nipona logró contener el poder ofensivo brasileño gracias a una defensa disciplinada y a la destacada actuación de su arquero, quien respondió con varias intervenciones decisivas.
Las estadísticas reflejaron el dominio territorial de Brasil, que terminó con el 61% de la posesión y acumuló 20 disparos, aunque únicamente siete fueron dirigidos entre los tres postes.
Brasil reaccionó tras el descanso
Con la necesidad de revertir el resultado, el cuerpo técnico brasileño realizó modificaciones desde el inicio del segundo tiempo para darle mayor profundidad al ataque.
Uno de los primeros cambios fue el ingreso de Endrick Felipe en sustitución de Lucas Paquetá, movimiento que ayudó a incrementar la presión sobre la defensa japonesa.
La insistencia brasileña encontró recompensa al minuto 56, cuando Casemiro apareció dentro del área para marcar el empate tras una asistencia de Gabriel Magalhães.
Con el empate parcial, ambos equipos realizaron ajustes en busca del resultado, pero fue Brasil quien encontró el golpe definitivo cuando el encuentro agonizaba.

Ya en el tiempo agregado, al minuto 96, Bruno Guimarães filtró un pase preciso para Gabriel Martinelli, quien definió con contundencia para firmar el 2-1 definitivo.
El tanto desató la celebración de la afición brasileña y dejó sin margen de reacción a Japón, que apenas pudo realizar una última modificación antes del silbatazo final.
Brasil ya está en octavos
Con este resultado, Brasil aseguró su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026 y confirmó su candidatura al título tras superar un partido mucho más complicado de lo previsto.
Por su parte, Japón dejó una buena impresión gracias a su planteamiento táctico y a la intensidad mostrada durante gran parte del encuentro, aunque terminó cediendo el resultado en los instantes finales.
