Celaya, Guanajuato.- La tarde del miércoles, la Catedral de Celaya se convirtió en un espacio de recogimiento y memoria para rendir homenaje a la vida y legado de Mons. Benjamín Castillo Plascencia, quien fue el IV obispo de la Diócesis de Celaya.

La misa exequial, presidida por el obispo de Celaya Monseñor Víctor Alejandro Aguilar Ledezma en presencia del cardenal Alberto Suárez Inda, reunió a fieles, familiares y sacerdotes provenientes de diversas partes del país, creando un ambiente de unidad y respeto.

Catedral de Celaya despide a Mons. Benjamín Castillo Plascencia en misa exequial Fotos Ramón Ramírez
Catedral de Celaya despide a Mons. Benjamín Castillo Plascencia en misa exequial Fotos Ramón Ramírez

El acto, cargado de solemnidad, no solo fue un momento para despedir a un líder espiritual, sino también para celebrar su incansable labor pastoral.

A lo largo de la ceremonia, se recordaron anécdotas y enseñanzas que Mons. Castillo Plasencia dejó en la comunidad, reflejando su dedicación y amor por los fieles.

Catedral de Celaya despide a Mons. Benjamín Castillo Plascencia en misa exequial Fotos Ramón Ramírez
Catedral de Celaya despide a Mons. Benjamín Castillo Plascencia en misa exequial Fotos Ramón Ramírez

Los asistentes compartieron un espacio de reflexión

Los asistentes, con rostros serenos y algunos visiblemente emocionados, compartieron un espacio de reflexión, donde las palabras del cardenal resonaban con fuerza, recordando la importancia de continuar el legado de amor y servicio que caracterizó a Mons. Castillo.

En cada oración, se sentía la conexión entre los presentes, un vínculo que trasciende la pérdida y celebra la vida de un hombre que dejó una huella imborrable en la Diócesis.

Catedral de Celaya despide a Mons. Benjamín Castillo Plascencia en misa exequial Fotos Ramón Ramírez
Catedral de Celaya despide a Mons. Benjamín Castillo Plascencia en misa exequial Fotos Ramón Ramírez

Este adiós, aunque triste, fue también un recordatorio de la esperanza y la fe que Mons. Benjamín cultivó en su comunidad, un legado que seguirá vivo en los corazones de quienes lo conocieron y amaron.

Celaya, en este día, no solo lloró su partida, sino que también se unió en un propósito renovado de seguir adelante, inspirados por su ejemplo.