Guanajuato, Gto.- Este miércoles 20 de mayo se continuó con el desahogo de la audiencia de individualización de sanciones y reparación del daño en el caso de los dos elementos de la Guardia Nacional implicados en el asesinato del estudiante de la Universidad de Guanajuato, Ángel Yael, ocurrido el 27 de abril de 2022 en la comunidad de El Copal, perteneciente al municipio de Irapuato.

En la audiencia, que se retrasó más de 7 horas, se presentó el testimonio de la joven que recibió un disparo en el hombro el día de los hechos y cuyo nombre tiene las iniciales E.A.C.F.

Durante el interrogatorio realizado por los abogados, la joven de 26 años relató cómo, a partir de ese día en que el disparo le fracturó la escápula, la clavícula y el húmero, ha tenido que recibir tres intervenciones quirúrgicas, entre las que se incluyen una limpieza, una reconstrucción y una transposición tendinosa.

La sobreviviente del ataque donde murió Ángel Yael relató las secuelas físicas y emocionales que enfrenta tras recibir un disparo.

“El doctor me dijo que fue un milagro porque si la bala hubiera impactado 5 milímetros a la izquierda habría podido perforar una arteria y habría muerto, y 5 milímetros a la derecha me hubiera arrancado el brazo”, relató E.A.C.F., quien reveló además que, a raíz de una de las intervenciones quirúrgicas, padece dolor crónico en su hombro, además de que su movilidad se vio reducida en más de un 50% de manera permanente.

“Ya no pude seguir estudiando”

E.A.C.F. dio a conocer que, a lo largo de los más de 4 años que han transcurrido desde el ataque, y debido a las severas afectaciones emocionales que sufrió, ha tenido que asistir a numerosas sesiones de terapia psicológica, atención psiquiátrica, terapia fisiológica y consultas médicas múltiples, lo cual la obligó a abandonar sus estudios por espacio de casi dos años y provoca que aún hoy tenga que descuidar su carrera universitaria para poder seguir acudiendo tanto a las audiencias del juicio como a sus tratamientos médicos.

La sobreviviente del ataque que cobró la vida de Ángel Yael describió cómo su vida se vio trastornada por completo luego de ese 27 de abril.

“Ya no era como antes, ahora sentía mucho dolor, miedo, depresión. Ya no pude ver a mis amigos, ya no pude seguir estudiando”, dijo entre lágrimas.

La testigo reveló además cómo la dinámica de su familia se vio trastornada a raíz del incidente, pues su madre tuvo que abandonar su trabajo para acompañarla en todo momento, tanto a los tratamientos médicos como a los procedimientos legales, y una de sus hermanas tuvo que descuidar sus estudios de preparatoria para poder cuidar a otra hermana más pequeña, mientras que su padre intenta solventar todos los gastos familiares.

“Ya no podía salir a la calle, me daba mucho miedo ver al personal de la Guardia Nacional, me daba mucho miedo ver las camionetas y ver las armas que siempre cargan”.

La joven, quien a raíz del incidente no puede hacer cosas ordinarias como lavarse el cabello, tomar agua o escribir sin sufrir intensos dolores, comentó que incluso llegó a perder las ganas de vivir.

“Al principio tenía muchas ganas de ya no estar aquí y decía: por qué Ángel y yo no, por qué yo sigo aquí con este dolor”.

La audiencia continuará con el desahogo de los testimonios el próximo viernes 22 de mayo a las 14:00 horas, cuando se espera que varios testigos rindan declaración.