La administración encabezada por Claudia Sheinbaum Pardo descartó cualquier recorte o suspensión del programa, al tiempo que adelantó planes para incrementar el número de beneficiarios en todo el país.
Garantizan continuidad sin recortes

Autoridades federales aseguraron que el apoyo económico dirigido a personas mayores de 65 años se mantendrá sin cambios que afecten su operación. El financiamiento del programa está garantizado, por lo que los pagos continuarán realizándose de manera regular.
El objetivo, señalaron, es consolidar este esquema como un derecho social clave dentro de la política pública de atención a adultos mayores.
Uno de los principales ejes del plan es ampliar el padrón de beneficiarios. La meta oficial es alcanzar cerca de 14 millones de personas incorporadas hacia finales de 2026.
Este crecimiento responde tanto al aumento natural de la población que cumple con la edad requerida, como a la incorporación de nuevos registros en distintas regiones del país.
Con ello, el programa busca posicionarse como uno de los más amplios en América Latina en materia de protección social.
Más acceso para adultos mayores

Para quienes ya reciben el apoyo —y para quienes están en proceso de integrarse— el panorama es claro: no habrá reducciones, sino mayor alcance.
La pensión continuará entregándose de forma bimestral, con el propósito de fortalecer los ingresos básicos de las personas adultas mayores y mejorar su calidad de vida.
El enfoque del gobierno federal apunta a garantizar que este beneficio llegue a más personas de 65 años o más, ampliando su cobertura en todo el territorio nacional.
