La preocupación aumentó después de que se detectaran los primeros casos locales en Kampala, capital ugandesa, donde trabajadores de la salud resultaron infectados tras atender a un paciente proveniente del Congo que posteriormente falleció.
Las autoridades sanitarias indicaron que todos los contagios confirmados hasta ahora están vinculados directamente con el brote registrado en territorio congoleño, el cual presuntamente comenzó semanas antes de ser anunciado oficialmente el pasado 15 de mayo.
Uganda impone restricciones para contener el ébola
Ante el riesgo de una propagación acelerada en Kampala, una de las ciudades más pobladas de la región, el gobierno de Uganda implementó medidas extraordinarias para frenar los contagios.
El presidente Yoweri Museveni pidió a la población modificar hábitos cotidianos y recomendó evitar los saludos físicos como el apretón de manos.

Además, ordenó la suspensión temporal de vuelos y rutas de transporte público entre Uganda y la República Democrática del Congo, así como la cancelación de eventos religiosos masivos que reúnen a miles de personas.
El director nacional de servicios de salud, Charles Olaro, informó que los pacientes confirmados fueron trasladados a unidades especializadas de aislamiento y tratamiento.
Las autoridades concentran ahora sus esfuerzos en el rastreo de contactos y el aislamiento preventivo para impedir nuevos contagios dentro de Kampala.
Violencia y desconfianza complican la respuesta sanitaria en Congo
Mientras Uganda intenta contener los casos importados, la situación en el Congo continúa deteriorándose. Reportes oficiales señalan que existen más de 900 casos sospechosos concentrados principalmente en la provincia de Ituri.
Sin embargo, organismos internacionales advirtieron que la respuesta médica enfrenta graves obstáculos debido a la violencia armada y la desconfianza de la población hacia las autoridades sanitarias.
En distintas zonas se registraron ataques contra centros de tratamiento y personal médico, lo que dificulta el control epidemiológico en una región marcada por años de conflicto.

La Organización Mundial de la Salud considera que el riesgo de expansión del brote es alto tanto a nivel nacional como regional, aunque mantiene el nivel de riesgo global como moderado.
Brote de ébola preocupa por falta de vacuna contra variante Bundibugyo
Especialistas internacionales alertaron que el actual brote es particularmente complejo debido a que la cepa identificada corresponde al virus Bundibugyo, una variante del ébola para la que actualmente no existe vacuna ni tratamiento aprobado.
A esto se suma la escasez de recursos médicos en la región, agravada por recortes recientes de ayuda internacional provenientes de Estados Unidos y otras potencias.

Organizaciones humanitarias denunciaron falta de equipo de protección, pruebas diagnósticas y materiales básicos para entierros seguros, situación que aumenta el riesgo de propagación del virus.
La combinación entre violencia, falta de recursos y ausencia de tratamientos efectivos mantiene a las autoridades sanitarias en máxima alerta ante la posibilidad de una crisis humanitaria de mayor escala en África Oriental.
