Ciudad de México, México.- El gobierno de Donald Trump dio un paso relevante en la política de drogas al reclasificar el cannabis dentro de una categoría menos restrictiva, lo que permitirá ampliar su uso con fines médicos y facilitar la investigación científica en Estados Unidos.

De acuerdo con el Departamento de Justicia, la marihuana dejó de formar parte de la Lista I —donde se encontraba junto a sustancias como la heroína— para pasar al nivel III dentro de la clasificación federal de drogas, lo que implica un menor potencial de dependencia y un reconocimiento de sus posibles beneficios terapéuticos.

El fiscal general interino, Todd Blanche, explicó que esta modificación permitirá a los médicos contar con mayores herramientas para la toma de decisiones clínicas, además de ampliar el acceso de pacientes a tratamientos basados en cannabis.

De droga prohibida a uso médico regulado

Hasta ahora, el cannabis era considerado una sustancia sin valor médico aceptado, de acuerdo con la Drug Enforcement Administration (DEA). Con su traslado a una categoría menos estricta, se reconoce un potencial terapéutico moderado y se flexibilizan las restricciones para su estudio y prescripción.

Gobierno de Trump baja el cannabis a una categoría menos restrictiva, impulsando su uso médico y la investigación en salud mental en EU (Foto: Twitter)

La medida responde a una orden ejecutiva firmada por Trump en diciembre, orientada a fomentar la investigación científica sobre los usos medicinales de la marihuana.

Impulso a terapias alternativas

El cambio también se enmarca en una estrategia más amplia de la administración estadounidense para explorar tratamientos alternativos en enfermedades complejas. En este contexto, el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., ha promovido el acceso a sustancias previamente restringidas para su análisis en terapias contra el cáncer y trastornos mentales graves.

Gobierno de Trump baja el cannabis a una categoría menos restrictiva, impulsando su uso médico y la investigación en salud mental en EU (Foto: Twitter)

Incluso, el gobierno ha autorizado nuevas líneas de investigación con psicodélicos como el LSD, la psilocibina y la ibogaína, con el objetivo de evaluar su efectividad en el tratamiento de padecimientos como la depresión severa.

Para respaldar estos proyectos, se destinarán alrededor de 50 millones de dólares provenientes de fondos existentes del Departamento de Salud, los cuales apoyarán a estados que desarrollen programas enfocados en salud mental.

Aunque el consumo recreativo de cannabis ya es legal en 24 estados y en Washington D.C., la legislación federal mantenía restricciones que limitaban su investigación y uso médico. Con esta reclasificación, se abre un nuevo escenario para el desarrollo científico y médico en torno a esta sustancia.