EU mantiene abierta la frontera al ganado mexicano pese a brote de gusano barrenador

Ciudad de México, México.- El gobierno de Estados Unidos mantendrá abiertas las importaciones de ganado mexicano a través de los cruces fronterizos de Arizona y Nuevo México, a pesar del incremento de casos de gusano barrenador del Nuevo Mundo y de la reciente detección del parásito en territorio de Arizona.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó este viernes que, por ahora, no contempla suspender el ingreso de animales procedentes de México, debido a que las inspecciones sanitarias no han identificado ejemplares infestados entre los que cruzan la frontera.

Un portavoz de la dependencia aseguró que existen protocolos de vigilancia rigurosos que comienzan incluso antes de que el ganado llegue a los puntos de entrada estadounidenses.

La decisión llega en un momento de preocupación para el sector ganadero, luego de que los contagios aumentaran considerablemente durante octubre y se confirmara la presencia del parásito en Arizona.

Gusano barrenador en Estados Unidos: 73 casos registrados y 21 activos

De acuerdo con información del USDA, desde el inicio del brote, registrado a principios de junio de 2026, Estados Unidos acumula 73 casos de gusano barrenador en animales domésticos, de los cuales 21 permanecen activos.

El repunte de octubre encendió las alertas sanitarias, especialmente después de que esta semana se confirmara por primera vez la presencia del parásito en Arizona.

El gusano barrenador del Nuevo Mundo representa una amenaza para la ganadería debido a que sus larvas se alimentan del tejido vivo de los animales. Sin atención veterinaria oportuna, las infestaciones pueden ocasionar lesiones graves e incluso la muerte.

Aunque puede afectar a distintas especies de sangre caliente, el ganado bovino se encuentra entre los más expuestos por sus actividades de pastoreo y su permanencia en espacios abiertos.

Pese al aumento de casos, las autoridades estadounidenses sostienen que las medidas preventivas aplicadas al ganado importado son suficientes para mantener el comercio sin comprometer la vigilancia sanitaria.

Más de 50 mil cabezas de ganado mexicano han ingresado a EU en 2026

La reapertura de los cruces fronterizos permitió recuperar parcialmente las exportaciones de ganado vivo desde México hacia Estados Unidos, después de un periodo de restricciones comerciales iniciado en 2024 para contener la propagación del gusano barrenador.

El intercambio se reanudó a finales de agosto de 2026, bajo estrictas condiciones de inspección y control sanitario.

Según los registros del USDA, más de 50 mil cabezas de ganado cruzaron durante el año por Douglas, Arizona, y Santa Teresa, Nuevo México, con cifras actualizadas al 23 de octubre.

Estos dos puntos fronterizos son fundamentales para el comercio pecuario entre ambos países, especialmente para los productores mexicanos que dependen del mercado estadounidense.

La continuidad de las operaciones representa un alivio para el sector exportador, aunque el incremento de infestaciones mantiene la incertidumbre sobre posibles modificaciones a las medidas sanitarias.

¿Estados Unidos podría volver a cerrar la frontera al ganado mexicano?

Aunque el USDA descartó una suspensión inmediata, el gobierno estadounidense ha advertido que la continuidad de las importaciones depende de la efectividad de los controles contra el gusano barrenador.

En septiembre, la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, señaló que las autoridades revisarían nuevamente la reapertura si no existía plena certeza sobre la seguridad de los procedimientos de inspección.

Esta postura mantiene abierta la posibilidad de que las condiciones comerciales cambien si el brote se agrava o si se detectan fallas en las medidas preventivas.

Por el momento, la dependencia asegura que no se han identificado animales infestados entre los ejemplares que ingresan desde México.

La ausencia de detecciones en los cruces fronterizos es uno de los principales argumentos para evitar una nueva interrupción del comercio ganadero.

Ganaderos de Arizona piden acelerar el combate contra el gusano barrenador

El incremento de casos también ha provocado inquietud entre los productores estadounidenses, particularmente en Arizona, donde la reciente detección del parásito generó nuevas preocupaciones.

Brian DeGanahl, presidente de la Asociación de Ganaderos de Arizona, afirmó que la aparición del gusano barrenador en el estado era un escenario que el sector ya contemplaba.

Sin embargo, explicó que la mayor preocupación de los productores no se encuentra necesariamente en el ganado mexicano que cruza bajo supervisión sanitaria, sino en la posibilidad de que el parásito se propague mediante animales silvestres.

El representante ganadero reconoció que el USDA mantiene controles estrictos para inspeccionar los animales importados y consideró muy poco probable que un ejemplar infestado logre atravesar los filtros establecidos.

Ante este panorama, la asociación ha solicitado acelerar la apertura de una instalación en Douglas, Arizona, destinada a liberar moscas estériles como parte de las estrategias para reducir la reproducción del parásito.

¿Cómo se propaga el gusano barrenador y qué medidas pueden detenerlo?

El gusano barrenador del Nuevo Mundo es la larva de una mosca que deposita sus huevos en heridas o lesiones de animales de sangre caliente.

Cuando los huevos eclosionan, las larvas penetran en el tejido vivo y provocan infestaciones que pueden agravarse rápidamente sin tratamiento.

Aunque las moscas adultas pueden desplazarse por sus propios medios, la propagación a mayores distancias suele estar relacionada con el movimiento de animales infestados, tanto domésticos como silvestres. El viento también puede contribuir a su dispersión en trayectos cortos.

Una de las principales estrategias para controlar la plaga consiste en liberar moscas macho estériles, que se aparean con hembras silvestres sin producir descendencia viable.

Con el tiempo, este procedimiento permite disminuir la población del insecto y reducir el riesgo de nuevas infestaciones.

Los ganaderos de Arizona consideran prioritario reforzar esta estrategia, especialmente ante la posibilidad de que la fauna silvestre contribuya a extender el brote hacia otras zonas.