Lápidas y Monumentos San Juditas Tadeo crean monumentos desde Silao

Silao, Gto.- Entre placas de granito, el constante golpeteo del cincel y el polvo fino de la piedra, el taller Lápidas y Monumentos San Juditas Tadeo mantiene vivo en territorio de Silao el oficio donde las manos moldean el recuerdo.

Desde hace ocho años, Jaime Rodríguez Fernández se dedica a la elaboración de monumentos, floreros, lápidas y capillas funerarias, un trabajo tan pesado como artesanal que busca trascender entre el tiempo y el olvido.

Localizado en la calle La Paz, justo frente al Panteón Municipal Número 2, el establecimiento atiende las solicitudes de comunidades y cementerios de la región. Para el lapidario, la labor va más allá de la simple albañilería funeraria: se trata de una obra de arte y de paciencia.

“Es un trabajo laborioso y pesado, pero realmente es un trabajo para aquí, para todos los panteones que nos solicitan, y nosotros vamos y los colocamos hasta donde quieran alrededor de Silao”.

Un proceso largo, pero de calidad

A diferencia de prácticas comerciales que buscan la inmediatez y el uso de ácidos para grabar, en este taller cada pieza es elaborada a mano. El artesano explica que se utilizan materiales como granito vaciado y natural, este último, traído desde municipio cercanos como Guanajuato, León e Irapuato, luego de una rigurosa selección para evitar que la piedra se cuartee con el paso de los años.

Los tiempos de elaboración varían según la complejidad de la pieza: una placa sencilla le toma entre 10 y 15 días, mientras que un monumento o capilla puede requerir hasta 20 días de dedicación exclusiva.

El grabado de las letras es otro de los sellos distintivos del taller. A pulso, con un martillo y un juego de cinceles finos, cada trazo es cincelado e introducido profundamente en la pedirá para, posteriormente, con agua y una lija especial pulir los detalles.

“Hay quien le echa ácido para (grabar) rápido, ellos quieren sacar el dinero rápido y barato… no es un trabajo garantizado. El nuestro queda penetrado; cuando regresen a pintarlas con los años, las letras siguen ahí”.

Ofrecen facilidades de pago en Silao

Colocar un recordatorio póstumo no siempre es inmediato; con frecuencia, las familias deben esperar a reunir los recursos económicos necesarios para honrar a sus seres queridos. Conscientes de esta realidad, el taller ofrece facilidades de pago permitiendo que el monumento se elabore y coloque una vez liquidado.

Más allá de la técnica, el oficio de don Jaime está profundamente conectado con el dolor de las personas. Entre las historias que comparten sus clientes al encargar una pieza figuran muertes violentas, accidentes viales o pérdidas por enfermedades crónicas. Pare el artesano, escuchar estas vivencias genera un inevitable vínculo de empatía.

“Yo me siento satisfecho de mi labor, de mi trabajo, porque realmente es una cosa de arte, una cosa muy especial para hacer un trabajo en un panteón”.

Las obras concluidas van desde los mil 500 pesos por un libro de granito, o una capilla funeraria de hasta 20 mil pesos instalada sobre la tumba.