Ciudad de México, México.- El gobierno de Rusia rechazó este jueves las acusaciones presentadas por Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro, quien fue imputado por Washington por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un hecho que dejó cuatro personas muertas y provocó una fuerte crisis diplomática entre ambos países.

A través de un comunicado oficial, la Cancillería rusa calificó como un intento de “fabricar acusaciones” las acciones emprendidas por Estados Unidos y aseguró que las presiones contra una figura histórica de la Revolución Cubana están destinadas al fracaso.

Moscú condenó la imputación contra Raúl Castro y acusó a Estados Unidos de aumentar la presión política y militar sobre Cuba (Foto: Twitter)

Moscú reiteró además su respaldo político a Cuba y afirmó que el pueblo cubano permanecerá unido frente a las nuevas tensiones impulsadas desde Washington. El Kremlin también cuestionó las medidas de presión contra La Habana y señaló que este tipo de acciones carecen de legitimidad moral y jurídica.

¿Qué dijo el presidente de Rusia?

El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, criticó duramente el proceso judicial iniciado por Estados Unidos y sostuvo que utilizar este tipo de mecanismos contra altos funcionarios extranjeros “solo agrava la situación” en la región. Además, expresó preocupación por el despliegue militar estadounidense en el Caribe, particularmente por la presencia del portaaviones USS Nimitz cerca de Cuba.

Moscú condenó la imputación contra Raúl Castro y acusó a Estados Unidos de aumentar la presión política y militar sobre Cuba (Foto: Twitter)

La tensión internacional aumentó luego de que el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, anunciara la acusación formal contra Raúl Castro y otros exfuncionarios cubanos por conspiración, asesinato y destrucción de aeronaves civiles. Según Washington, el exmandatario habría participado en la decisión de derribar dos avionetas de Hermanos al Rescate en febrero de 1996.

Tras darse a conocer la imputación, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel defendió públicamente a Raúl Castro y aseguró que el expediente judicial tiene fines políticos. El mandatario sostuvo que las acusaciones forman parte de una estrategia de presión de Estados Unidos contra la isla y negó que exista sustento jurídico en el caso.

Díaz-Canel afirmó además que el gobierno estadounidense busca construir una narrativa que justifique nuevas acciones contra Cuba, incluyendo posibles medidas militares o mayores sanciones económicas.