Salvatierra, Guanajuato.- Cada mes de mayo, las calles de Salvatierra se llenan de peregrinaciones, cantos y celebraciones en honor a la Virgen de la Luz, una de las figuras religiosas con mayor arraigo entre los salvaterrenses y cuya historia se remonta a los primeros años de la evangelización y fundación del valle de Huatzindeo.

De acuerdo con información compartida por el cronista de la ciudad, Pascual Zárate, la imagen tiene un origen profundamente ligado a la historia indígena y colonial de la región. La estatuilla fue elaborada en Pátzcuaro durante el obispado de Vasco de Quiroga, utilizando pulpa de maíz y madera de parota, materiales empleados por artesanos indígenas purépechas durante el siglo XVI.

Virgen de la Luz: la fe que une a Salvatierra desde hace más de cuatro siglos
Virgen de la Luz: la fe que une a Salvatierra desde hace más de cuatro siglos

Originalmente venerada como la Virgen de la Purificación

Originalmente venerada como la Virgen de la Purificación, la imagen habría sido trasladada por frailes franciscanos al antiguo Hospitalillo del Valle de Huatzindeo, un espacio destinado a la atención, enseñanza y refugio de indígenas. Sin embargo, tras epidemias, ataques chichimecas y el abandono del sitio a finales del siglo XVI, la imagen quedó olvidada entre las ruinas del antiguo hospital.

Según la tradición histórica recopilada por el cronista, años después comenzaron a surgir testimonios de luces y resplandores nocturnos en el lugar donde permanecía la imagen, motivo por el cual comenzó a ser llamada popularmente como la Virgen de las Luces.

Virgen de la Luz: la fe que une a Salvatierra desde hace más de cuatro siglos
Virgen de la Luz: la fe que une a Salvatierra desde hace más de cuatro siglos

San Andrés de Salvatierra le otorgaron el título de Patrona del Valle de Huatzindeo

Tras su hallazgo, la imagen fue llevada a una capilla en la hacienda de San Buenaventura, donde recibió el nombre de Señora del Valle. Posteriormente, autoridades civiles y religiosas de la entonces ciudad de San Andrés de Salvatierra le otorgaron el título de Patrona del Valle de Huatzindeo, entregándole simbólicamente una rama de olivo de oro como representación de paz y unión entre la nueva ciudad española y los pueblos indígenas asentados en la región.

Con el paso de los años, la devoción fue creciendo entre la población salvaterrense. La imagen era trasladada al antiguo templo parroquial de San Antonio y también al templo del Carmen durante festividades religiosas, especialmente el 2 de febrero. Fue en ese periodo cuando recibió elementos simbólicos que actualmente forman parte de su representación, como el Niño Dios en brazos, influenciado por la tradición carmelita.

La Virgen de la Luz representa una mezcla de simbolismos religiosos

El cronista señala que la Virgen de la Luz representa una mezcla de simbolismos religiosos, culturales e históricos que lograron unir distintas visiones de la época colonial la evangelización franciscana y agustina, la espiritualidad carmelita, la herencia indígena reflejada en los materiales de la imagen y el ideal de pacificación promovido durante la fundación de Salvatierra.

Con el tiempo, la advocación de la Virgen de la Luz fue consolidándose hasta convertirse oficialmente en patrona de la ciudad. Incluso, durante distintos periodos históricos, la imagen fue relacionada con ideales de paz, unidad y protección para los habitantes del municipio.

Actualmente, durante el mes de mayo, cientos de fieles continúan participando en las festividades religiosas en su honor, manteniendo viva una tradición que forma parte de la identidad histórica y cultural de Salvatierra desde hace más de cuatro siglos.