“El llamado es a que quien tenga de verdad una duda legítima se acerque con nosotros y sigamos construyendo este proyecto que es tan importante para Guanajuato y en donde haya cuestiones políticas es difícil porque no hay una preocupación sobre el proyecto o una duda real sino un tema de golpeteo político. Es un proyecto que no debería de dividirnos… Vamos avanzando”
Libia Dennise García Muñoz Ledo
La gobernadora saca la casta aunque las amenazas sobre el proyecto son reales y no ficticias. La Federación tiene la sartén por el mango.

Libia Denisse y el acueducto: el futuro, en manos de la federación
Un gobernante tiene como premisa vender esperanza. Siempre y bajo cualquier circunstancia. La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo dice lo que marca el librito. De que el acueducto Solís-León va aunque el optimismo ya no es desbordante. Y pongámoslo en plata.
Es un asunto que esencialmente estará en manos de la Federación y de su voluntad para echarlo adelante. El gobierno estatal sabe que en la zona de Acámbaro hay activistas ligados a Morena que siguen moviendo las aguas. La 4T ha demostrado que cuando quiere llevar un proyecto hasta el final con todo y rechazos, lo hace.
Ni modo que el Tren Maya no haya enfrentado reclamos por daños al medio ambiente y protestas en su construcción o el mismo Aeropuerto Felipe Ángeles. Hubo voluntad política de la presidenta Claudia Sheinbaum para incluir a Guanajuato en el plan hídrico nacional y para meterlo a la red de trenes del país con todo y León que había quedado fuera del trazo.
Falta saber si habrá determinación para ir hasta las últimas consecuencias con estos proyectos, vitales para Guanajuato.
De manera particular para el acueducto se han multiplicado los frentes abiertos. Desde Jalisco con el bloque de alcaldes de la zona de la cuenca Lerma Chapala y en Acámbaro con campesinos pero también con familias que fueron reubicadas cuando se construyó la Presa Solís y a quienes después de 70 años, no tienen escrituradas sus tierras.
Gobiernos federales priistas, panistas y de Morena han ignorado sus reclamos y ahora ven la oportunidad de presionar con la seguridad de que los van a atender. El balón está en la cancha de la Federación.
Es un proyecto integral que incluye tecnificación de riego, saneamiento de la Cuenca Lerma Chapala. Hay que resolver añejas demandas y nuevos reclamos legítimos más la agitación política de los provocadores de ocasión. Todos con una constante, la justificada falta de credibilidad en los compromisos que asumen los gobiernos.
La gobernadora Libia Dennise sigue vendiendo la esperanza porque esa es su misión. Ojalá tenga razón en que todo marcha sobre ruedas. Pero ella conoce la historia de los proyectos de agua potable para Guanajuato en lo que va del siglo y su consecuente fracaso. Otra vez. La mula no era arisca. Esta historia ya la hemos vivido por lo menos un par de veces.
Las dudas que existen son razonables, pero tampoco hay que darle muchas vueltas. El secreto está en la voluntad y determinación del gobierno federal. La 4T ha demostrado que sus proyectos de estado van con el pueblo o a pesar del pueblo.

Ricardo Sheffield y el fuego amigo a 4 años
Hace cuatro años, Ricardo Sheffield Padilla hacía frente a denuncias de conflictos de interés según la publicación de un reportaje de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad que señalaba que el entonces titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), creó al menos cuatro negocios turísticos e inmobiliarios con sus subordinados desde 2019.
Que dos de ellos se ubicaban en León, Guanajuato cuyos socios eran todos delegados o exdelegados de la misma Profeco.
De acuerdo al reportaje, estos negocios no forman parte de sus declaraciones patrimoniales desde el 2019.
El ahora senador por Morena publicó su postura ante el reportaje y negó que hubiese un conflicto de interés.
“Todos mis bienes e inversiones están declarados que no existe conflicto de interés. Que Armando Guzmán dejó de ser mi socio en 2019. Que la inversión de Bruno Fajardo en la SA es de 10 mil pesos (los cuales puede cubrir de un sueldo neto de 50 mil mensuales) también declarada por él en la inversión”, señalaba en su respuesta.
El que nada debe, nada teme. Mi familia tiene tradición empresarial en León. Yo trabajo desde los siete años y desde los 11 le rindo cuentas a la Subsecretaría de Ingresos y al SAT. Soy empresario, cumplo con la ley y es falso que existan conflictos de interés. Las investigaciones sabrán limpiar mi nombre”, sostuvo.
Previamente, el exalcalde leonés ya había aguantado el fuego amigo desde la propia 4T luego de que el entonces secretario de Gobernación, Adán Augusto López, intentó colocar a personajes afines a su causa en la PROFECO.
Sheffield desmintió los cambios que incluían entre otros al expriista Miguel Ángel Chico Herrera que trabajaba con López Hernández.
Ese año 2022 estuvo particularmente marcado por el fuego amigo en la 4T y de manera particular la guerra entre Adán Augusto y Sheffield que, por cierto, ya quedó en el olvido. Hace unas semanas, ambos fueron captados en el Senado charlando animadamente.
La política y la rueda de la fortuna los confrontó y los vuelve a reencontrar.
MÁSCARA VS CABELLERA
El “Fuera Morena” que entonó la gobernadora junto a miles de panistas reunidos en un mitin hace unas semanas en la explanada de la Feria de León fue un gran revulsivo para levantar el ánimo a los panistas que quieren sentirse representados por sus gobernantes y que no les da pena mostrar su camiseta, sus causas y su rechazo a la 4T.
Y claro. También el show de Jorge Espadas, en plan de matador de toros, mostrando una manta con una nota informativa que daba cuenta del parentesco de un diputado de Morena con su cuñado que supuestamente tiene antecedentes penales, levantó el orgullo azul y cayó como anillo al dedo a la machacona narrativa de poner a Morena como cómplice del crimen organizado.
Pero eso tiene consecuencias. Porque el orgullo panista es directamente proporcional al enojo de la 4T que le gusta armar pancho, pero que no les respondan con la misma moneda. Le gusta cantar a los cuatro vientos las debilidades y miserias de la oposición de pacotilla en este país pero que se molesta cuando le echan en cara sus perversidades y lados oscuros.
Un ejemplo nítido está con el incidente en el que el senador del Verde (del Verde, no del PAN ni del PRI) Alberto Melgar llevó hasta su curul una playera guinda de “Yo con Rocha” al provocador número 1 de este país, Gerardo Fernández Noroña, quien se revolvió enfurecido porque no le gustan las sopas de su propio chocolate.
¿Qué tiene que ver esto con Guanajuato? Que el que se lleva se aguanta. Que aunque no le guste y aunque no lo quiera, la estrategia de “no broncas y no agresiones” que se impulsa desde el Nuevo Comienzo ha entrado al resbaladizo y a veces pantanoso terreno de los tiempos preelectorales.
Y ahí llega el momento de las definiciones porque no se puede quedar bien con todos. Hábilmente, la gobernadora Libia Dennise ha construido una relación distinta a la que tuvo Diego Sinhue con Andrés Manuel López Obrador.
El exmandatario estatal no tuvo empacho en dejar constancia que Guanajuato tenía que brillar con luz propia entre la avalancha cutroteísta. Aquí se mantuvo el sistema de salud en casa (con buenos dividendos), se mantuvo la misma dupla para encabezar la estrategia de seguridad (con pésimos dividendos) y se pintó raya frente a otras políticas públicas.
El gobierno dieguista se asumía orgulloso como diferente al de Andrés Manuel López Obrador.
Hoy no es el caso, desde la configuración del gabinete y el entramado burocrático, el mensaje es de apertura, inclusión. Hay guiños a lo “progre”. Hay respeto y voluntad de construir desde la definición de los responsables de la estrategia de seguridad. Amor y paz todos los días. Y eso no gusta a los duros del PAN que quieren ver más sentido de pertenencia desde Palacio de gobierno y más arrojo para enfrentar al adversario.
Porque desde los más radicales azules luego surgen las leyendas negras y sin credibilidad de que ya se vendió el estado y cualquier cantidad de barbaridades.
El problema es que la narrativa y la estrategia conciliadora del gobierno de Libia García está en problemas. En la 4T no hay pudor desde Palacio para descalificar a la oposición y desde el Nuevo Comienzo, apenas hay un atisbo de crítica y del otro lado refunfuñan.
¿Será que veremos a una gobernadora replegada que por no pelearse con la Federación pone distancia del orgullo de su camiseta? Vamos viendo.
LA DEL ESTRIBO…
Después de que la semana anterior los regidores del PAN en el cabildo de León querían crucificar al vocero Enrique Avilés, este jueves en la sesión de cabildo, estuvieron calladitos y bien portados. ¿Ya tan pronto se les acabó el ánimo rijoso?
