Más allá de la popularidad que alcanzó en redes sociales, la visita permitió conocer la historia de una madre comerciante y sus dos hijos, quienes encontraron en Merlín no solo una mascota, sino un integrante más de su familia.
La familia de Merlín comparte su historia en Palacio Nacional
Durante la conferencia, Carla Cortés tomó la palabra para agradecer la invitación y explicar quiénes están detrás del ave que se convirtió en uno de los símbolos más comentados del Mundial.
La comerciante expresó sentirse orgullosa de representar una historia que, aseguró, refleja la realidad de miles de familias mexicanas que salen adelante gracias al trabajo diario.

Acompañada por sus hijos Carlos y Cristián, relató que el cariño que Merlín ha recibido en todo el país va más allá de la simpatía que genera el pato, pues muchas personas se han identificado con el esfuerzo y la unión familiar que representa.
Una historia de trabajo, superación y familia
Carla explicó que sus hijos también forman parte fundamental de esta historia. Carlos, de 22 años, se encuentra en proceso de recuperación tras enfrentar un trastorno de psicosis y busca reconstruir su proyecto de vida. Mientras tanto, Cristián, de 14 años, combina sus estudios con el apoyo al negocio familiar, ayudando en la venta de bebidas y mercancía después de clases y durante los fines de semana.
Según contó la familia, Merlín los acompaña habitualmente durante sus jornadas laborales y se ha convertido en una figura inseparable dentro de su dinámica cotidiana.
Los cuidados especiales del Pato Merlín
Durante su participación, los cuidadores del ave también aprovecharon para aclarar algunas dudas sobre el bienestar del popular pato.
Explicaron que no es la primera vez que crían aves domésticas, ya que anteriormente tuvieron a “Bruna” y “Waffle“, dos patos que también alcanzaron cierta notoriedad en redes sociales.
Gracias a esa experiencia, conocen los cuidados específicos que requieren estos animales. Entre ellos, destacaron que Merlín suele utilizar calcetas protectoras para evitar lesiones en las membranas de sus patas cuando camina sobre superficies pavimentadas.
Además, señalaron que recibe atención veterinaria constante, alimentación balanceada y suplementos nutricionales para mantener un buen estado de salud.
“Merlín está muy bien cuidado y muy sano”, afirmaron durante la conferencia.

De vendedor ambulante a embajador del Mundial 2026
La historia de Merlín comenzó a viralizarse tras el partido inaugural del Mundial 2026, cuando fue captado caminando por las calles de la capital con una camiseta de la Selección Mexicana mientras acompañaba a su familia a vender agua y refrescos.
Las imágenes rápidamente conquistaron las redes sociales y generaron miles de publicaciones, videos y memes que impulsaron su popularidad dentro y fuera del país.
Su fama creció hasta convertirlo en invitado especial del FIFA Fan Fest realizado en el Zócalo de la Ciudad de México, donde recibió el cariño de cientos de aficionados.
Posteriormente, fue nombrado Embajador Oficial de la Ciudad de México para el Mundial 2026, un reconocimiento que consolidó su lugar como una de las figuras más queridas de la justa mundialista.
Sheinbaum destaca el fenómeno de Merlín
La presidenta Claudia Sheinbaum también se refirió al fenómeno durante su conferencia, destacando cómo una mascota no contemplada por la organización terminó conquistando a millones de personas.
La mandataria señaló que la historia de Merlín refleja aspectos característicos de la cultura mexicana, como la creatividad, la cercanía familiar y la capacidad de generar empatía a través de historias sencillas y auténticas.
Mientras tanto, la familia aseguró que todavía les resulta difícil creer que el pato que los acompaña diariamente en las calles haya llegado hasta Palacio Nacional.
“Estamos muy nerviosos y muy emocionados. Nunca imaginamos algo así”, confesaron.
Con miles de seguidores en redes sociales y el reconocimiento de aficionados, autoridades e incluso de la FIFA, Merlín continúa consolidándose como la mascota no oficial más popular del Mundial 2026 y como un símbolo de esfuerzo, unión familiar y orgullo mexicano.
