Ciudad de México, México.- Un sismo de magnitud 6.5 volvió a sacudir este viernes el sur de Filipinas, reactivando la preocupación en la isla de Mindanao, una de las regiones con mayor actividad sísmica del país y que hace apenas unas semanas sufrió un terremoto que dejó decenas de víctimas mortales.

De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico ocurrió a las 19:42 horas, tiempo local (05:42 horas del centro de México), con epicentro localizado a 34 kilómetros al oeste-suroeste de la provincia de Sarangani y una profundidad aproximada de 42 kilómetros.

Hasta el momento, las autoridades filipinas no han informado sobre personas fallecidas, lesionadas o daños materiales de consideración. Asimismo, descartaron la emisión de una alerta de tsunami tras el evento.

El sismo ocurrió en una región golpeada recientemente

El nuevo movimiento telúrico se registró muy cerca de Sarangani, una de las provincias que resultó afectada por el terremoto de magnitud 7.8 ocurrido el pasado 8 de junio.

Aquel fenómeno provocó el colapso de edificios, deslaves, daños en carreteras y cortes en servicios básicos, además de dejar un saldo de más de 80 personas fallecidas, por lo que el nuevo sismo generó preocupación entre la población de Mindanao.

Aunque el temblor de este viernes fue de menor intensidad, habitantes de distintas localidades reportaron haber sentido el movimiento con fuerza.

No se reportan víctimas ni alerta de tsunami

Las autoridades de Filipinas mantienen el monitoreo de la situación, aunque hasta ahora no existe reporte oficial de afectaciones mayores.

El Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó que, debido a la profundidad y características del sismo, no fue necesario activar protocolos de alerta por tsunami.

Durante junio, la isla de Mindanao ha registrado una intensa actividad sísmica. Con el movimiento de este viernes, ya suman al menos cinco sismos de magnitud superior a 5 en la región.

Filipinas forma parte del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona donde convergen varias placas tectónicas y donde se registra una elevada frecuencia de terremotos y actividad volcánica.