Celaya, Guanajuato.- De tres a cuatro horas esperaron algunas personas para que les llenaran su alberca en el Parque Bicentenario de Celaya. Molestos, reclamaron al alcalde, Juan Miguel Ramírez, que el personal del lugar no les llenó el estanque sino hasta que él llegó a inspeccionar.

Este Sábado de Gloria, el gobierno municipal invitó a las familias a acudir al Parque Bicentenario para que les llenaran sus albercas de agua y así evitar el desperdicio del vital líquido en las calles. Sin embargo, algunas personas no alcanzaron agua en el primer viaje de las pipas; esperaron al segundo y tampoco alcanzó, y así sucesivamente.

Niños y adultos disfrutan de actividades recreativas pese a retrasos en el servicio. Foto: Luz Zárate

El llenado comenzó desde las 9:00 de la mañana, pero a las 14:00 horas algunas personas ya estaban molestas porque no había agua.

Cuando llegó el alcalde Juan Miguel Ramírez a hacer un recorrido por el parque, había unas 15 albercas sin llenar. Los afectados aseguraron que llegaron desde las 10:00 de la mañana, pero el encargado del parque no les llenó su alberca porque no había agua ni pipas disponibles, quien a su vez culpó a Servicios Municipales por no dotar del líquido con inmediatez.

Visitantes se concentran en el parque mientras esperan la llegada de pipas de agua. Foto: Luz Zárate

“Si no hubiera venido el alcalde, nos dejan sin agua para la alberca, y los niños ya bien emocionados desde la mañana; son las dos de la tarde y apenas nos la están llenando”, dijo Manuel López.

Hubo padres de familia que, al ver que no había agua, aprovecharon para hacer una carne asada, deleitarse con tostadas de atún, carne tártara, pizza u otros antojitos y pasar un día de campo en convivencia; sin embargo, al ver al presidente municipal se quejaron de la situación.

En compensación, el alcalde Juan Miguel Ramírez les prometió que el próximo sábado habrá nuevamente llenado de albercas gratis de 10:00 de la mañana a las 18:00 horas. También dijo que, si entre semana llegan varias familias y solicitan el servicio, podrían dotarlas de agua.

“El próximo sábado será completo desde la mañana, pero en la semana, si vienen varios, si se juntan varios, les traemos agua para llenar sus albercas. Aquí hay mucha seguridad ahorita”, indicó.

Fueron alrededor de 100 albercas llenadas con agua potable de los pozos, proporcionada de manera gratuita por el gobierno municipal, para que los niños disfrutaran y se dieran un chapuzón.

La tradición indica que, después de la muerte de Jesús y guardar luto, los católicos podían volver a utilizar el agua para limpiar y asear; por ello, algunos salen con cubetas llenas de agua hacia la calle y se mojan entre ellos. Esto representaba una forma de “purificar los pecados”, tras la víspera de la resurrección de Jesucristo.

Autoridades supervisan el llenado de albercas tras quejas por falta de agua. Foto: Luz Zárate

La directora de Medio Ambiente, Libia Patiño, informó que la actividad se realizó para mantener la tradición sin desperdiciar el agua, ya que al finalizar el día se vertió en las áreas verdes y el empastado del parque.

Ramírez Sánchez destacó que es gratificante ver a las familias reunidas, ya que hubo gran afluencia de personas tanto en el llenado de albercas como el viernes en los viacrucis de colonias, barrios y comunidades, así como en la Procesión del Silencio.

Este sábado acudieron adultos y centenas de niños que aprovecharon el llenado de albercas, pero también la fuente ubicada en la entrada del parque, donde decenas se dieron un chapuzón.

Decenas de personas aprovechan el día de campo mientras esperan el llenado de albercas. Foto: Luz Zárate

“Además de la actividad recreativa y de mantener la tradición, se pensó en el cuidado del parque mediante el aprovechamiento del líquido, ya que el agua de las albercas se dispondrá al término de la jornada para el riego de este mismo lugar”, señaló Libia Patiño.